martes 7 de julio de 2009

Resultados del Certamen de poesía y cuento para jóvenes " Orillera 2009"

  

Contatori per sito
contadores web


Primer Premio Poesía: (compartido)
* Pedro Zamora ( seudónimo) con la obra " Matar el tiempo". Ciudad de Buenos Aires, Argentina.
* Lila Faena ( seudónimo) con la obra " Viaje" , " Catalejo" y otros. Hurlingham, provincia de Buenos Aires, Argentina.

Menciones, sin orden de mérito:
* Eugenio N ( seudónimo) con la obra " Sin primavera" y otros. Reparto Habana Nueva. Cuba
* (Hel) echo ( seudónimo) con la obra " (pro)nóstico del ti (em)po que te espero". Paraná, Entre Ríos. Argentina. 


Primer premio cuento:
* Germán Bodrio ( seudónimo) con la obra " Paula & Paula". Capital Federal. Argentina 

Menciones, sin orden de mérito:
 * Triste Le Ville ( seudónimo) con la obra " Intrusos". Chascomús, provincia de Buenos Aires. Argentina. 
*  Barataria ( seudónimo) con la obra " El muro". Trenel. La Pampa. Argentina. 

Mención especial para " Paulita"  ( seudónimo) con las obras " El chancleteo de hermosa maligna Bruja " y " Locuras a la moda", San Juan. Argentina. 

Este blog celebra y agradece la participación de todos. Nos iremos comunicando con los ganadores para coordinar la entrega de los premios y -muy especialmente- agradecemos la colaboración de los escritores y editores Juan José Panno y Santiago Vega ( Washington Cucurto). 
Cada día iremos " colgando" las obras premiadas y nos abrimos   a la conversación, los comentarios y lo que se nos ocurra para intercambiar  criterios, opiniones, emociones... 
¡ Felicitaciones!
¡Yapai Peñi!  
  

lunes 6 de julio de 2009

Primer premio ( cuento) Certamen Orillera 2009

Paula & Paula

Por Germán Bodrio 

No me dejaban en paz. Hacía media hora que había recibido el e-mail y no encontraba el modo. Sonaba el interno, venían por comprobantes del siglo pasado, o revoloteaban a mis espaldas, buscando desvíos, conversaciones que los alejaran de sus escritorios, condenándome al ejercicio, al calambre de maximizar y minimizar ventanas, todo el tiempo.

Habían pasado dos meses, la obra teatral había terminado y se suponía que para esa fecha yo estaría abrazando a Paula, y no leyendo a Paula.

Paula y Paula, dos mujeres con un mismo nombre y distintos modales. Una, la Paula que yo solía ver y abrazar, mucho más dulce, menos incisiva que la otra, la Paula digital, del arroba, protagonista estelar de las últimas semanas, desde que los llamados, según explicó, comenzaron a lastimarle los bolsillos, a fuerza de euros.

Me aseguré  de que no hubiese mosca alrededor, abrí el correo y luché  para no espiar. Cliqueé y corrí hasta la impresora. Por más que se me prendiera fuego el cerebro, ahí no quería, no podía, no lograría concentrarme. Apenas capturé la hoja, la doblé y dije que iba al cajero, que necesitaba efectivo, que si salía al mediodía no me iba a alcanzar el tiempo para almorzar, como si almorzar me importara. Nadie va al cajero cuando llueve: pide prestado o hace dieta, pero yo necesitaba masticar el pasado, digerir el presente, apretar el botón y soltar el futuro que ya no era.  

Bajé, fui al bar de la vuelta y me senté al lado de la ventana. Los vidrios empañados borroneaban las siluetas y daba la sensación de que había estado lloviendo siempre, o al menos durante los últimos años. Ordené whisky y el mozo me miró raro. La gente desayunaba y yo estaba harto, cansado de hacer coincidir mis deseos con la hora, con el tiempo de los demás. Saqué el papel del bolsillo y lo desplegué. Al pedo, sin Blenders mi pulso se descontrolaba. 

Entró  una chica. Monitoreó el salón, se acomodó el pelo mojado y caminó hacia mí. Era linda, demasiado, y por un segundo pensé  que se acercaba a hablarme y me asusté un poco. Pero se detuvo una mesa antes, se quitó el sobretodo, lo apoyó en una silla y se sentó de espaldas a mí, a exiliarse en la ventana, hasta que el mozo, luego de servirme, la repatrió.

De arranque, el mensaje de Paula era frío. Parecido a los últimos que me había enviado. Una vez más me contaba que las cosas iban de maravilla, mucho mejor de lo imaginado. Una vez más me decía que los días eran bárbaros, que había conocido mucha gente y que la gente la hacía sentir como en su casa. Por suerte había conseguido algo temporario, de mesera, hasta que se estrenara la nueva obra. El parador se llamaba Bar de Fondo y, al parecer, en lugar de clientes tenía admiradores. Es que de propina ganaba miles de euros, que eran para ahorrar, por supuesto, y no para andar jugando a la diferencia horaria ni al teléfono descompuesto. “A propósito –decía–, sé que sos reacio a los cambios, pero alguna vez tendrías que vivir cerca del mar, aunque sea en Gesell”.

La chica dijo “gracias”, sonrió y cortó dos sobres juntos. Edulcoró, revolvió y probó el café. Apoyó la taza, buceó en la cartera y sacó una libreta. Leyó, y poco después comenzó a escribir, intercalando las palabras con pequeños sorbos de café y ventana. 

Entonces Paula empezó a dar vueltas, y a decir un montón de cosas, y tuve que  esforzarme para entenderla. Habló de proyectos personales, de libertades y de formas de ser y de crecer. Ella daba vueltas y yo era el que se mareaba. El mensaje estaba tan mal escrito, con tantas faltas, que parecía que lo había tipeado con el canto de una Heineken, mientras contemplaba la playa, durante una pausa, en el fondo del Bar de Ídem, o como se llamara. Entre cerveza y cerveza decía que necesitaba vértigo, plenitud, y yo quise avisarle que para todo eso, en Argentina, había muy buenos desodorantes. Pero siguió y me contó que había contratado de guía a su corazón, y que éste le gritaba que ahora su vida estaba allá, al borde de lo ilegal, en Barcelona. Antes del beso y la suerte, se refirió a los “días de inocencia”, a los “imborrables y hermosos recuerdos” que nadie, ni yo, podría quitarle.

La chica hizo deslizar la birome sobre la mesa, miró la calle y cerró  la agenda. Sus movimientos eran frágiles, celestes, espontáneos, y yo sentía que me iba, que el vaso era un precipicio, un agujero negro que me tragaba. Aguardó al mozo, sonrió y pagó con cambio. Recogió sus cosas, se acomodó el flequillo, y cuando se puso de pie quise decirle que estaba dejando demasiada propina, quise invitarla otro café, ofrecerle paraguas, una vida sin lluvias, continuar así, cerca, un rato más. Pero se colocó el abrigo y, antes de marcharse, se colgó la cartera al hombro en un movimiento torpe, celoso, aniñado, al igual que lo hacía Paula, la verdadera. La Paula a quien algún hijo de puta le estaba hackeando la casilla de e-mail. 

sábado 4 de julio de 2009

El arte de lo posible

Tomás y Victoria no se casaron por iglesia.
- “Pero se quieren y son buenos”- justifica la suegra todo el tiempo.
Ella trabaja y él está desocupado.
Tomás y Victoria cambian roles, inventan, hacen un guiso enorme para invitar amigos. A veces van al cine, hacen el amor sobre una mesa y juegan. Tomás escribe un diario como si fuera marinero, ella se ríe o llora.
Un fin de semana se fueron de viaje; otro, ella lo echó y hasta el jueves no volvieron a estar juntos.
-“Pero se quieren y son buenos”- justifica la madre todo el tiempo.
Tomás manejó un taxi por tres meses mientras Victoria buscaba nuevo empleo. Pintaron el comedor, escuchan jazz y cuidan dos plantas de tomate guachas, en un terreno baldío a media cuadra.
Por ahora no van a tener hijos. Igual ella teje una manta, con la mismas agujas-antena con las que ven televisión, y él construye una cuna de madera.
Van lento.
Hay momentos en que se odian mutua y profundamente. Otros, no.
De común acuerdo, marcan los días en el calendario. Cuando son felices encierran el número con un círculo rojo.
Y no viene nada mal septiembre.
-“Porque se quieren y son buenos”- justifica la sociedad. Todo el tiempo.

* En la foto, una planta guacha de tomate

viernes 3 de julio de 2009

Lamento



Virginia se murió en el medio de la vida. Tenía una boca impúdica, manos blancas y una intuición capaz de sorprender.
El sorprendido más, el más de todos sorprendido fue Rafael.
Estaba justo en trámites de seducirla. Trazaba un plan, copiaba todos los movimientos mientras le iban creciendo las ganas y el deseo.
Pero no pudo llegar, nunca cazó sus manos blancas.
Ni esa boca virginia, esa boca Virginia que no lo deja dormir.
Llora.
El pobre Rafael llora y se lamenta "…nunca le dije de mi amor; nunca termino nada" . Llora. Nunca. Rafael. Termina.
Termina, Rafael. Ella tenía una intuición capaz de sorprender.

Fin

* En la foto Rita Haywort (h). Del album by Lucía

sábado 27 de junio de 2009

Himno nacional del hongo


María Margarita junta hongos. Munch, María Margarita Munch se llama, como el pintor de El grito." ...Oíd mortales / el grito sagrado / libertad / libertad ...dice el himno nacional argentino, no el noruego como Munch, el pintor de lo que respira de lo que siente de lo que grita " libertad / libertad / libertad..." . La Munch, María Margarita, es argentina aunque junte hongos en Oslo, en Paris y en Berlin.
Los hongos son variados y algunos se comen, hay chiquitos y otros amarillos y otros con sombrero como el de la chica que los recoge. Vean.
Margarita se enamoró y se fue a por el amor y no a por los hongos aunque después los juntare, juntara, juntará. También juntare, juntara, juntará con su amado pero ese es otro tema. Libertad / libertad / libertad.
De tal cuento que los hongos, los gritos y el amor, son universales.

martes 23 de junio de 2009

Lere leré o la guitarra de Catalina lina


Pedro construye una guitarra para su hijita Catalina. No es luthier pero su padre le enseñó música cuando era pequeño y tiene mucho oído. Lo que tiene, se ve, si, se ve se ve se ve, es un amor muy grande por Catalina. Lo que no tiene, se ve se ve se ve, si, no, es dinero para comprar una guitarra. Usa unas maderas suaves y la saca al patio para que se llene de viento.
Durante el proceso de la construcción, Catalina le merodea le divierte le trae una hojita de trébol o un pedazo de tierra con pasto. Le Catalina lina. Otro día, hablan en jeringozo o cantan había una vez /una gata/ con una casita verde/muy cerca del río/ debajo del cielo azul/ laralazul/ larazul/larazul…y la guitarra se llena de ternura y de sonidos. Ayer, Catalina y Pedro tuvieron una larga tarde en el taller. Trajeron lápices para dibujar un plano de cómo poner las cuerdas, trajeron guantes para que la humedad de sus manos no cambiara la afinación y trajeron todo lo que había que traer. Catalina lina le lereó lereó y está todo casi listo, aunque yo creo que guitarra, amor y Pedro, nunca terminarán. Se ve se ve se ve. Sí .

* Ya llegará su historia ilustrada por www.azuldecorso.com.ar

domingo 21 de junio de 2009

Mi papá rodeado


El nos rodea,
nosotros lo rodeamos,
ellos lo rodean,
nosotros lo rodearemos,
él nos rodeará.


De afuera hacia adentro, lo rodeaba un pueblo. Un pueblo chiquito que tenía una estación de ferrocarril y enfrente, una farmacia. En esa farmacia se conseguían caramelos de miel y ungüentos para las picaduras de arañas. También allí vivían cuarenta y tres canarios, dos cardenales más tres cotorras celestes. A la estación de trenes la atendía Bigotes (mi papá) y a la farmacia Ojos Verdes (mi mamá).
De afuera hacia adentro lo rodeaba un pueblo, lo rodeaba una casa de paredes gruesas y piso de pinotea. En la cocina de esa casa había una estufa a leña y una caja fuerte de bronce con las iniciales: FEMESA. Se cocinaba puchero de gallinas, huevos fritos con arroz y revuelto de tocino.
De afuera hacia adentro, lo rodeaba un pueblo, lo rodeaba una casa, lo rodeaba un traje azul. Un traje de pantalón, chaqueta y una gorra con visera de plástico duro, también azul. Azul marino. Siempre llevaba un pañuelito en el bolsillo trasero del pantalón y un peine de dientes finos en el bolsillo de adelante. Impecable.
De afuera hacia adentro, lo rodeaba un pueblo, lo rodeaba una casa, lo rodeaba un traje, lo rodeaba un cuerpo ancho, con una espalda erguida que le daba porte de actor. Era actor mi papá. Empleado de ferrocarril y actor de obras de teatro que se ponían en escena en los circos. Así combinaba la actividad de cambista relevante, de estación en estación, de pueblo en pueblo, de acuerdo fuera el circo.
De afuera hacia adentro, lo rodeaba un pueblo, lo rodeaba una casa, lo rodeaba un traje, lo rodeaba un cuerpo, lo rodeaba un corazón. Un corazón sencillo, inocente, grande. Tan sencillo, tan inocente, tan grande que hace poco dejó de funcionar. Tan, tan, talán, talán.
De afuera hacia adentro, lo rodeaba un pueblo, lo rodeaba una casa, lo rodeaba un traje, lo rodeaba un cuerpo, lo rodeaba un corazón, lo rodeamos todos y eso es todo mi papá.

*Mi papá Bigotes cuando era un joven actor.

martes 16 de junio de 2009

Inés vuela igual


Hace días que no escribo en el cuaderno- pensó Inés- y ahora que me puse, me olvidé de la mitad de las historias que guardaba en la cabeza. Tenía razón mi profesor de letras cuando dijo... si no se crea todos los días un espacio físico y uno en el tiempo, nunca se logra. Hay que dejar que la porción oriental del cerebro se pierda en imágenes y busque, relacione, encuentre las asociaciones más audaces y particulares. Hay que bucear los límites de uno mismo hasta el borde de la sin razón, o más allá...Entonces, la parte occidental de la cabeza las trae, las procesa, la vuelve a su lugar y –a diferencia de la locura- uno regresa a la realidad con ese resultado. Ahí está el trabajo: volcar, escribir, corregir, crear en el tiempo y el espacio.
No importa tener una idea o saber cómo termina, importa la búsqueda. Importa el viaje que hace avanzar al relato como si fuera el tendido de las vías de un tren… Ejercicio constante, tesón y aún así, solo una mínima parte de los que lo hacemos, puede lograrlo.

Y yo que no puedo siquiera empezar el cuaderno!… Jamás voy a poder abordar la ficción - pensó Inés mientras se rascaba el ala derecha .

* Foto de web

martes 9 de junio de 2009

Una flor en la ventana


Cada día le deja una flor en la ventana. A veces la trae de su jardín, otras veces la roba por el camino pero nunca nunca se olvida. Las preferidas son las violetas porque la planta de su casa está muy grande, su flor es noble, perfumada y se mantiene fresca mucho tiempo. También puede ser que le deje un narciso o una margarita. Las margaritas son tan bellas. El martes arriesgó y dejó una marimonia. El tema de las marimonias es que tienen pétalos demasiado finos y no sea cosa que hasta que él abra y la tome para ponerla en agua, ya esté marchita. Por las dudas no repitió.
Eva tiene una casita de barrio con un jardín abarrotado de cosmos, geranios, dalias y mucho verde de flores populares y baratas. Vive sola y trabaja clasificando botones según el agujero, en una mercería del centro. Hasta allí va cada día siguiendo el mismo camino. El camino que pasa enfrente de esa ventana. Lo vió salir dos o tres veces, alto, moreno, levantandosé el cuello de la gabardina y ni siquiera sabe su nombre. Poco. Poco y nada sabe de él y de su vida pero a Eva no le importa. Uno puede imaginarlo todo a partir de un gesto; inventar mil historias que ni siquiera se escriban. Eva, yo ... ya somos dos que pueden prescindir de las palabras y dejar, simplemente, una flor en la ventana.

Me miro en el espejo
y no me encuentro
¿Me tiene Usted ahí?

* Foto www.poetasendemocracia.blogspot.com

domingo 7 de junio de 2009

Testigo

Era una camioneta color bordó que venía desde el norte y hacia el sur. En su caja llevaba un colchón desnudo atado con una soga. Tal vez dormían allí la pareja y el bebé en el medio, después de tomar la teta, el bebé. Una rueda de auxilio de tractor. Tal vez era el tractor del tío Marcial que me llevó a dar una vuelta cuando yo era pequeña. Dos tambores de gasoil. Tal vez eran de nafta. Una mesita de luz, una mesa de cocina con las patas para arriba. Tal vez en la mesita de luz había una estampa de la virgen de Guadalupe o una foto de Gilda. Y dos perros. El del lado de la derecha tenía una mancha blanca en la cabeza y el de la izquierda, no. Tal vez se llamaban Manchita y Sultán. Tal vez no eran perros y eran perras.
Manejaba un hombre joven con barba que en la cabeza tenía un gorro de lana azul. Tal vez era de cashmilon. Azulado, no. A su lado, si. A su lado iba una muchacha de mejillas rojas con un bebe encima. Que era el mismo que tal vez dormía en el medio de la pareja sobre el colchón que iba en la caja. Un bebé varón celeste. Luego, azulado, no. Celeste, no. A su lado si, iban tres niñas de trenzas finas. Tal vez una era la hermana de Marisa que iba a la otra escuela. Sobresalía la del medio con flequillo y anteojos. Nueve trenzas, tres pares de trenzas finas y un flequillo. Tal vez dos tenían flequillo pero seguro,seguro, eran nueve trenzas individuales. Del espejo retrovisor colgaba una cinta roja, una pata de liebre y un rosario de perlas de plástico tornasoladas, si. Tornasoladas. Tornase todo tan triste. Torno sé. No sé. Todo. Triste. Trágico. Tumbaron. Tum tum tam tum tam tummmmmmmmm. Tal vez. TRASH.AHH.AAAHHH.A.HHH.

miércoles 3 de junio de 2009

Mi barrio más cercano...


Mi barrio más cercano tenía un kiosco, un perro negro y un vecino con camión jaula. La casa de la luz, la de la esquina mía (de mi)se iba acostumbrando, serenamente, a este contexto. Quieta. Otrora zapallo. Con su techo de tejas coloradas y el jardin,la casa miraba pasar al perro, a los clientes y arrancar el camión. Jaula. Rrrruuummm rrrmmm.
Más allá hay un grupo de ventanas,unos departamentos con cochera y un edificio ni fu ni fa. El barrio más cercano de la casa mía (de mi) ya no aspiraba a mucho más, hasta que ayer-señoras y señores-pasó un niño!. Un niño niñito niño con cara redonda y mejillas rosas igual que las que cuentan en los cuentos. Con un palito de árbol en la mano derecha- como espada? o batuta? o antena? ( por un momento pensé: varita mágica!, pero no, eso es para las niñas niñitas niñas hadas o para Harry Pé, con el que no me trato)- Así pasó. Hacía equilibrio con un pie y murmuraba cositas en secreto. Fue y vino y vino y pasaba y pasó para alegría de la casa, del barrio más cercano y de mì (de mì) que siempre estoy feliz cuando veo un niño.
Mi barrio más cercano tiene un kiosco, un perro negro, un vecino con camión jaula y un niño!
Y ya está.

* Limoncito en su planta y a ras del suelo.

lunes 1 de junio de 2009

Oda al embudo

Oda.
Odé.
Canto.
Cantoté.
Canto (te) a ti embudo porque haces la maravilla de fluír,
de fluír,
de fluírle los líquidos hacia las bocas estrechas
sin temor alguno
de ninguno.
De ningún
cuello de botella.

Desde tu cono amplio superior bocaza
bocado
boconazo,
bajan los mares más salados
el río
la lágrima.
Yo misma pasaré arremolinada
sin temor alguno
de ninguno.
De ningún
cuello de botella.

sábado 30 de mayo de 2009

Licencia poética


Esta mañana mi perra y yo, salimos a quitar el otoño de la vereda. Con rastrillo (llo, yo) y con pis (ella, eya). En un momento dado dedode tuve la mirada en ellos: amarillos (ellos) y violetas pensamientos. Fui a buscar una jarra con agua para darles de beber (mi deber) y ellos agradecieron llevandome (a mi) a lugares extraordinarios. Un pensamiento solo ya ( lla) te lleva (lle) a lugares extraordinarios, pero un ramille (lle)te, es superior. Yo ( llo) no soy una mujer muy ducha para transmitir pensamientos. Por lo que no los transmitiré. Pero sí soy ducha. Y si me abrís, llueve. (llu).

lunes 25 de mayo de 2009

Matridemonio


Muchacha todos los días, a la misma hora, en esa estación.
En esa estación, hombre todas las horas de los mismos días.
- "Holas".
Se casaron y él fue a vivir debajo de su paraguas.
-¿Y por qué abierto si no llueve?
- Porque sí.
- "Chau".
-"Chau".

Hombre conservador y muchacha mojada. ¿Quién va a cuidar a los chicos? .

* Imagen de web

domingo 24 de mayo de 2009

Natural

La vida de la abuela cabe en un renglón: hija natural, de vida natural y muerte natural.
El testamento dejaba precisas instrucciones para cuidar los plátanos del fondo y el detalle de la receta del budín de navidad.
La abuela Paula nunca fue tierna viejecita, sino más bien una “tercera edad” muy de gritar, de dar órdenes e insultos a todos- “...familia de inútiles”- quienes no pudieron impedirle la vejez.
Antes de morir, cumplió 86 con fiesta de cumpleaños en coqueto salón y bien preparada por aquellos inútiles. Agasajo repleto de otros; repleto de vino dulce y rezongos de la tierna, que no paró de protestar.
Ingrata Paula.
Ingrata Paula que solo tuvo plátanos, receta de budín y una muerte natural.


domingo 17 de mayo de 2009

Lis


Andaba desangelada y casi muere
de olvido.
Más prontamente el Zorro;
Cortázar;
el hombre Araña;
Neruda;
el gaucho Bairoletto;
y el Capitán Piluso,
vinieron al rescate.

Después del susto
- y la trampa del endomingamiento-
salió a pasear
normal,
mezclada
y aparente
como cualquiera.

sábado 16 de mayo de 2009

Saraza


Se ve lo que se mira.
Se escribe.

Soy.
Sé.
Sa.
Saraza, sá...

Sutileza de la cosa sencilla.
Eso es,
se
(ze e)
hasta que la miseria escampe.

miércoles 13 de mayo de 2009

Cero bolita

En un rincón
se lamenta.
Triste bolitasolita
lleva en su vidrio
la pena
del no rodar.

martes 12 de mayo de 2009

Ana María del Valle de los Milagros (AMdVdlM)


Ana María del Valle de los Milagros es dura de llevar y ser llevada. Difícil de sostener y comprender. Tiene un jardín con jazmines de cabo largo, raíces profundas y mucha margarita sedienta. Así y asá como las plantas regar, le gusta irse: viajar y comprender.(Comprender.¡Comprender!)
Cuando Ana María del Valle de los Milagros vuelve, no menos de tres alelíes murieron, una baja en el rosal , tal vez hormigas.... Entonces la densa AMdelVdelosM llora copiosamente, copiosamente copiosa llora, hasta el mismísimo reverdecer.
¿Quién cuánto sufren plantas del jardín del Valle de los Milagros? ¿Quién? ¿Cuánto?¿Sufren?. ¿QCSdelJde AMdelVdelosM?
No hay marca de agua que indique el punto de comprender.

* Alelíes. Flor de invierno.

viernes 8 de mayo de 2009

Aprendizajes

La maestra recién recibida enseñaba literatura en la cárcel de menores. Chicos de entre 18 y 20 años con vidas muuuy largas.
Les leía poemas de Cortázar, canciones de cuna entonadas por las madres mapuches, versos. Subrayaba siempre la idea de que la palabra podía hacerlos libres. Y eso también era un aprendizaje.
Un par de años dio clases y dejó.
Años de lean, lean, aprendan a expresar, escuchen, hablen, escriban, sientan la palabra y usen.
Ayer la asaltaron en el parque tres muchachos y uno de ellos tenía un arma. Fue un confuso episodio, tironeo, golpes...En el momento mismo de gatillar, en el instante de correr las balas, el chico la reconoció
-No dispares, no dispares...es la maestra.
Entonces la palabra la hizo libre, pero sintió el fracaso.

Fin.

miércoles 6 de mayo de 2009

Cadena de oración para Mario Benedetti

Mario amasa la masa.
El sol sale para Mario.
Erre con erre , Mario corre.
Benedetti es bueno, botija y brillante.
La táctica es que vivas.
La estrategia es que te hagas el muerto pero no.
Viglietti visita a Mario.
Mario no se va.




Nostalgia


Uno
Dos
Cinco.

Tampoco somos tantos,
no se lo vaya a creer.
El mundo inventa formas:
analogías
bites
binarieces...

Uno
Dos

Pero no he visto aún enlace alguno
que provoque
en efecto
el viejo sueño de la revolución.
* Diego Rivera. Arte y revolución. Mural en DF México

viernes 1 de mayo de 2009

Amores imposibles

Ella lo amaba desde el vidrio. Detrás del vidrio acomodaba unos tomates y lo veía enfrente, dibujando.
Cada mañana vecinos. Luisa verdulera y él, arquitecto.
Pasaron meses, remolachas, torres gemelas, kiwis, planos y algún que otro buen día.
Está casado Pola , y ni siquiera viene a comprar...”
Años, naranja ombligo, buenos días y sigue dibujando para el reflejo, para el vidrio, para la verdulera.
El jueves del camión de la lechuga mantecosa, arquitecto, mujer, los cuatro hijos y el tablero, se fueron.
“ Se mudaron Pola, y ni siquiera sé como se llama...
Naturaleza muerta.

* En la foto, Rocío y Aylén de la Escuela 92 , de Santa Rosa.

lunes 27 de abril de 2009

Suspendido por robo

Esta mañana, cuando llegué de estar en la Feria del Libro en Bs As, de navegar entre libros y libros buenos ,vacuos, malos, coloridos, me encontré con que la esquina estaba abierta. Mi esquina. La ventana de la esquina. Luego de ser violentada con un fierro y rota, habían ingresado ladrones que revolvieron la casa , los cajones, los estantes, etc etc y se llevaron como parte del botín mi PC. Una Notebook Compac Presario, modelo sencillo y a la que se accede con clave . Una máquina que tiene toooodooooos mis archivos, las fotos de los Orilleros, los más de 200 poemas y cuentos que están participando del certamen 2009 y más y más. Haciendo repaso sobre mis pertenencias me di cuenta que eso era, sin duda, lo más valioso. Estoy un poco sensible y enojada y escribir no me va salir bien pero quiero pedirles que si saben de esa, mi compu , me avisen, me escriban y de paso, advertir que es inútil que vuelvan porque no hay nada más ya, de valor comercial ...Mi único electrodoméstico es una licuadora. No tengo microondas, ni freezer, ni jugueras, ni procesadoras, ni batidoras. No tengo play ni MP3 ni MP4 ni pantallas de plasma ni centros de música. No tengo joyas ni oro ni plata, mis anillos son de coco o de vidrio fusión y nunca usé ni tuve alianza siquiera...Mi papá ferroviario me dejó como herencia una gorra de cambista y un farol para hacerle señales a los trenes. Cuando cumplí 15 me regalaron un perro (que ya se murió) y cuando me recibí, una lámpara para la mesa de luz que se rompió en la primera mudanza. Tenía la notebook llena de palabras y fotos . Solo me quedaron los libros que, lástima, ni los miraron...
Bueno, paciencia, ya recuperaré escritos y ánimo para volver a tener actualizado este blog, para poner olas y peces y personajes con sombrero y una sirena con trenzas y barcos y Cronopios... Yclaro que hay cosas peorísimas pero, hasta dentro de unos días no creo que se me pase la bronca. Hasta entonces...

sábado 25 de abril de 2009

Aloe Vera


La piel nació con ella y van juntas desde hace cuarenta y cinco años. Años. Pero Vera no saca esas cuentas cuando sale a comprar el pan y los ajíes y debe acordarse de pagar la factura de gas mientras cruza la calle con el semáforo verde. Verdes también los ajíes pero marrón la piel.
Con la piel puesta, la vida transcurre para Vera a las seis de la mañana de los lunes y de los martes y de los miércoles... Cada día hay alguien que ni siquiera nota el detalle de que su piel es larga, el detalle de que esa piel la envuelve y la traslada. El jueves, sin ir más lejos, no hubo ni hombre ni mujer, ni joven ni viejo, ni nadie, que señalara que en esa piel de cuarenta y cinco se puede uno echar a dormir.
Y si es verdad que cada observación puede ser una palabra, que cada palabra puede ser un discurso para relatar la historia, la piel es ese dato que te la cuenta a Vera. Vera verde no, Vera de piel marrón.

jueves 23 de abril de 2009

España: Día del Libro. Recomendamos la edición especial de El País.com

Tempus fugit
Cuando comenzó a contarlo, el cuento ya había acabado.

El escapista retornado
Abrió la ventana y el universo pidió permiso para volver a habitar en su casa. Él se lo concedió, a condición de que mantuviese la formas y no se expandiera en el interior.

¡Ay, qué memoria!
Gaste tantas fuerzas en convecenterte de que me quisieras que cuando ya te gané, no me acordaba de quién eras.

* Microrrelatos de lectores anónimos.

sábado 18 de abril de 2009

Sàbado: Joven confesión


Pecadff.

Lo que más me acuerdo, Padre, es de antes de la Comunión, cuando Usted nos enseñaba a rezar y los domingos comíamos todos juntos, “a la canasta”, en el patio de la Capilla.
Lo que más me acuerdo, Padre, es de cuando comíamos. Igual no vaya a creer, así como me ve de grande que estoy ya, todas las noches digo “Con Dios me acuesto/con Dios me levanto/la Virgen María/y el Espíritu Santo”. Todas las noches rezo. Casi todas.
Me acuerdo de cuando lo esperaba al final de la misa y Usted me llevaba hasta la casa en motoneta. Lo que más me acuerdo es de la motoneta. Era celeste.
Y cuando cantábamos “Coooordero de Dioooos...”; la verdad Padre que no me gustó nada saber que usted comía carne de vaca los Viernes Santos. Y yo que me aguantaba y Usted comiendo con sangre.
Me quiero confesar.
El Roberto y yo nos queremos y hacemos el amor...¿Escuchó Padre? ¿Sigo? ...Le decía que lo que hacemos con el Roberto es taaan hermoso. Yo estoy muy enamorada, rara, como que tengo miedo. El me besa todo el cuerpo y yo lo beso a él y es tan delicioso Padre, que creo que nos vamos a tragar.
Después ¡no sabe Padre! todas las cosas que descubrí en el cuerpo. En el cuerpo mío y en el cuerpo del Roberto. Es tan grande y tiene un pecho liso, duro que... ¿sabe qué Padre? cuando se apoya encima, me aplasta. A mí se me endurecen las tetas y es como una explosión cuando nos apretamos. Y otra vez me da miedo porque es tan lindo que siento que desaparezco y no soy más una chica. Es como que me rompo en pedacitos, como que me vuelvo de agua y le corro por las piernas... ¿Escucha Padre? ¿Usted sabía que estoy llena de agujeros y el Roberto cabe en todos, en todos Padre, como si fueran para él? ...
Estoy rara pero pienso, es como cuando almorzábamos todos juntos en la Capilla o cuando me daba el viento en la cara en los viajes de la motoneta. Me concentro y me gusta y canto “Cooorderooo de Diooos....” y hasta le entiendo que Usted comiera la carne los viernes porque los que trabajan, pueden.
Cuando me viene miedo, recuerdo esas cosas y me tranquilizo. Ahora comprendo todo lo de Dios Padre, todo, todo, todff.

Fin
* En la foto , un membrillo de la quinta. El membrillo del pecado.

viernes 17 de abril de 2009

Transformación o rosedal

Rosa fue Rosita a los seis. Con una mamá gringa que llegó del Piamonte con siete hijos y un batón negro que usó por muchos años. Se instalaron en Bertedero, un pueblito pampeano del norte. Se instalaron en una casa con aljibe y patio grande para criar gallinas.
Se instalaron.
Rosa se hizo Rosalinda a los 14 y tuvo el primer hijo. Un varón mestizo que siempre tenía mocos y dolores. Según cuentan los vecinos bertedoreños, el padre pudo haber sido Gómez, el albañil que trabajaba en la casa de los Liroill Acuña o el mismo Liroill Acuña. Por el color de ojos, me da esa duda...(dixit Juana ).
Rosa devino Rosaura y se casó con Juan después de dos hijas mujeres que, según bertedoreños, pudieran ser de Liroill Acuña o del cuñado solterón que pasó un verano en el pueblo.
Rosaura anda, anduvo y fue, hasta casi los 98 de hoy en que es Roseta. Una abuela pinchuda y fuerte que rezonga por todo. Roseta Ita Linda Aura... pidió para los 99, una polvera con cisne y un lapiz labial.

martes 14 de abril de 2009

Invitado especial de martes

Anduve todo mi martes pensando en eso de que la poesía es un arma cargada de futuro y mirando en la web unos dibujos de Celaya. En eso mando un pajarito con mensaje a mi amigo de España y el muy desenfadado cuenta que era vecino de don Gabriel! . Quedé loca con su relato de cómo lo veía fumar, de cómo se encontraban comprando pan , a veces leche...Entonces pensé en traerlos de visita ...
Ustedes leen sus versos y yo relamo los recuerdos de mi amigo mientras pienso en inventar una historia para mañana. O pasado.


La vida que murmura. La vida abierta.
La vida sonriente y siempre inquieta.
La vida que huye volviendo la cabeza,
tentadora o quizá, sólo niña traviesa.
La vida sin más. La vida ciega
que quiere ser vivida sin mayores consecuencias,
sin hacer aspavientos,
sin históricas histerias,
sin dolores trascendentes ni alegrías triunfales,
ligera, sólo ligera, sencillamente bella
o lo que así solemos llamar en la tierra.

Gabriel Celaya (1911-1991)

lunes 13 de abril de 2009

Había una muñequita


Había una muñequita sola en la vidriera. Susana pensó que estaba triste y entró a la juguetería para comprarla. Pero no. No estaba sola, cuando el dueño la tomó para mirarle el precio, salieron de ella: un hombrecito azul que sonreía, un gato de cara chata y un violín. Y no fue todo. La muñequita tenía un juego de porcelana con seis tacitas de café y azucarera; unas flores de lila perfumadas; un manojo de bolitas lecheras; el ruido de la leña que se quema; un bote. Tenía chocolates, canciones, gomitas con azúcar, ombligos de muchachos, pelo rubio, caracoles, faro, mar, pececitos naranja, naranja; naranjas… y aquel trencito eléctrico que giró por toda la infancia de Susana. Había una muñequita.
* Foto vieja de hija joven.

domingo 29 de marzo de 2009


A veces soy, a veces me hago, a veces me dejo.

jueves 26 de marzo de 2009

Sexto sentido


Desde chiquito, Santiago dibujaba mapas.
Sentado en el borde del aljibe, en la chacra de su abuela, les hacía los recorridos a las hormigas con el dedo gordo del pie. Era un área de tierra mojada y esos trazos –convencido Santiago- orientaban.
Rutas, planos de excursión hasta la plaza por caminos distintos, mapamundis locales.
Creció entre álamos y tamariscos, perfectamente centrado por un compás.
La panadería del Cholo era territorio occidental: abundancia, hidratos de carbono y un pan supuestamente para todos y por el que había que pagar.
El oriente era Hortensia. La farmacia de Hortensia, sus jarabes, las hierbas curativas y el olor.
Nunca salió del pueblo Santiago y sin embargo, fue un viajero. Un Cristóbal Colón. Un audaz.
Un conocedor en uso de notable e inusual sentido. El sentido del viento.

Fin
* Gallinas no saben que el mundo es redondo. Foto de Hija China

martes 24 de marzo de 2009

Seguir el hilo





Rosana piensa. Sentada en el cordón de la vereda,mira una caravana de homigas y las deja pasar. Es una metáfora demasiado fácil. Es más- las hormigas están en el mundo para que los poetas escriban canciones y sonetos;tal vez alguna fábula en esos días de poca inspiración. Rosana piensa. A veces sube al techo del galpón de herramientas y desde allí, mira las copas de los fresnos y los deja pasar. Hay mucha redacción para el árbol. El árbol que nos da la cuna y el cajón, la mesa, la silla, el papel, el lápiz. Plantemos árboles....Ahora tiende ropa mojada y cuelga una camiseta de Tomás al lado de las medias. Y los deja pasar. De pronto, Rosana piensa que no hay que cortar el hilo de la memoria. Agrega que son las mujeres las que tiran los hilos de la memoria. Se esfuerza para que este pensamiento no pase: El hilo de la memoria. El hilo de la memoria. El hilo de la memoria. Rosana se detiene pero tenemos que seguir el hilo...

* Imagen de Botero. Santa Rosa de Lima. Aportada por Lucía desde el catálogo de MNBA , muestra " Latitudes: Maestros Latinoamericanos".


miércoles 18 de marzo de 2009

Postal y magia

Era la hora de la siesta. Era el sol de primavera en la pampa. Caliente, pero no tanto. Luminoso, pero no tanto y yo, que daba vueltas con el auto, triste, pero no tanto. El negro estaba en la esquina, acuclillado y con el morro alto como un vigía falso que no ve ni vigila nada. Pelo corto, una mancha marrón en el lomo y las orejas en punta. Completamente ido, completamente entregado al sol sobre el hocico. ¿Cómo puede conservar la postura estando tan ausente? Maravilloso. Maravilloso- pensé e inmediatamente vi al otro. Peludo, desparramado, las patas hacia el sol con la panza expuesta, rosa como las flores de todos los ciruelos de la ciudad hoy. Maravilloso. Maravilloso- pensé e inmediatamente me convertí en perro.

*Foto de Negra María, mermelada de arándanos , mascota de www.losyurumies.blogspot.com


martes 10 de marzo de 2009

Transplante


Era un pulmón en el cuerpo de José, albañil y bailantero.
¡Cómo se inflaba ese pulmón al ritmo del cuarteto!.
Y a la misma bailanta fue Leticia una vez. Con las amigas. Pero nunca supieron el uno del otro. A ella más bien le gustaba la cumbia aunque ahora está escuchando reggaeton.
El pulmón de José subía a los andamios, andaba en bicicleta y paseaba con los perros el domingo. Los de Leticia- los pulmones-no los perros, sufrían fragilidad y desmesura. Es que Leticia había aprendido a besar con las películas, esos besos de Loren con Marcello, esos besos con aire y con llovizna. Y un día en que no se supo que iba a pasar lo que no sé si tenía que pasar, pasó. Los pulmones, en vez de cuatro, dos y la vida de Leticia se fue andando con aquella bicicleta que fuera de José. O en su pulmón, no sé. No sé y no me interesa (de quién y cómo era donante donador donareme donativo positivo cero erre ache i bla bla); eso es historia clínica. Lo bueno es que la vida ganó lejos y tanto aire José está esté, lo sé, besando en technicolor desde boca Leticia.

* Imagen de web

domingo 8 de marzo de 2009

Feliz día de la mujer

* Foto de mi madre Margarita. Desde allí vinimos. Descendencia mujer Orillera e hija China...

viernes 6 de marzo de 2009

Conversación y circunstancia

( a los pies de Teresita)

Era una larga mesa.
Arriba mantel y platos amarillos. Abajo, pies. De izquierda a derecha: zapatos de empresario; mocasines marrones y tres pares de sandalias sin talón. Enfrente , dando la vuelta y sin contar los de charol en la cabeza/ zera / cera, más calzado más, bien lustrado y alguna que otra hebilla.
Así se encontraron ella y él.
Los pies de Teresita eran suaves y ese día, estaban cansados de tanto sostener. Habían decidido volcar, salirse y golpeteaban piso mientras el pescado con salsa margarita, llenaba mencionado y amarillo plato.
Mencionado este desnudamiento, describiré el enfrente: él. El en chancleta, apoyadas sus plantas sobre el cuero; él, que rara vez se hunde en la arena, que solo suma y sigue y suma y suma.... De botamanga para abajo, él que se estira y sin querer, roza la suavidad de césped, la suavidad de espuma, la piel de los cansados dedos, uñas, talón, empeine...roza la suavidad de Teresita.
Confundidos zapatos conversaron toda la noche.
Conversación y circunstancia.
Y colorín amarillo, cuando el pescado con salsa margarita terminó en postre y en café y en copa de champagne, los cuatro pies se fueron juntos.

Fin

miércoles 4 de marzo de 2009

La bailarina y el televidente


Mariana se ponía en puntitas de pie y así llegaba al espejo del baño para atarse el pelo. Rodete listo y tutú con la funda de la almohada.
Mariana y la vida dieron vueltas. Y vueltas. Y vueltas.
Mariana bailarina pero la vida no.
Sonaba tan fuerte la sirena de la ambulancia ese día, que toda la ciudad lo recuerda.
La madre, la tía, los hermanos, los primos, la profesora de ballet, la profesora de la profesora de ballet, el organismo de cultura, todos qué pena, qué injusticia, qué tragedia.
Pero Mariana no.
Le hacen una entrevista en la televisión y ella dice que no importa, que siempre es lindo hacer cosas con el cuerpo. Que la expresión corporal es solo un pedacito del lenguaje. Que las manos hablan. Que hay un dedo partenaire y otro de apoyo. Que la boca es un arco y es cintura. Que giran tantas cosas. Mariana mueve lengua, mueve hombros, mueve cuello...y el televidente, baila.
Fin.

miércoles 25 de febrero de 2009

De un hombre y de una mujer


Capítulo I

Alberto y Delia estaban cazados mutuamente desde 1985. Marido y mujer. Casados.
Ayer, mientras él guardaba un peine en el bolsillo trasero de su pantalón, le dijo
"estás complicada, no te entiendo. Eso de que querés que hablemos, que yo te cuente. No sé qué querés que te cuente, no sé, si yo te cuento todo."
Y se fue a trabajar.
Y se repitió la escena varias veces.
Y de nuevo Alberto guardaba el peine donde ya sabemos y dijo: " mirá, creo que lo mejor es que me vaya. Estás muy complicada, perdoname, perdón.. no soy el hombre que vos merecés…" .
Y se fue a trabajar.
Y se fue a vivir con Paula, una compañera de oficina ( que parece que lo merecía desde hacía ya bastante tiempo).
Delia no se gastó ninguna lágrima, se gastó dos cuadernos. Cada día escribió una página que la ayudara a encontrarse en su " complicación" y su " merecimiento" .

Capítulo II


Complicación:

Soy una casa con yuyos en el techo. Soy una casa con ventanas sin cortinas y en la ventana, hay un gato.
Soy un cuadro de la pared, torcido. Una naturaleza muerta con zapallo y tetera.
Soy una forma de dibujo adentro de una nube ( que no es " un helado"), es un dibujo en una forma de nube.
Me hubiese gustado beber agua del ombligo de Alberto, y el agua se corría y yo lamer…
A veces me siento con ganas de cocinar, de escribir, de planchar bien el cuello de la camisa celeste ( de Alberto) y otras, no. Otras veces me quiero dormir como si estuviera muerta pero no estaba muerta porque era un juego. Ahí mismo Alberto me acaricia. Me recorre el contorno con el filo de la mano y me despierto para siempre.
Estoy despierta para siempre.
Soy un laberinto y un cascabel. Una mujer que subraya lo que lee, que le gusta y subraya. Sé barrer la vereda muy bien y hablo con las plantas, fundamentalmente con el jazmín hablo.
Soy un poco terca pero soy responsable.
Etcétera, soy.

Capítulo III

Merecimiento:

Soy una casa con yuyos en el techo. Soy una casa con ventanas sin cortinas y en la ventana, hay un gato.
Soy un cuadro de la pared, torcido
(...)
Etcétera, soy.

Fin


* Ilustración de http://www.azuldecorso.com.ar/ Presentación proyecto publicación Pecha Kucha, Ciudad Konek, Bs As 2008.-

lunes 23 de febrero de 2009

Mora

Mora no espera nada de la vida. Vive.
Tiene un departamento lleno de objetos y cositas. De tanto y cuanto, lo más curioso de describir es el balcón.
Un verano ahorra para la playa y en el tren, conoce a Pedro. Hacen el amor, pasan las vacaciones; después te llamo.
Mora regresa al departamento y mientras controla la campanilla del teléfono, hace plantas. Ya tiene menta, orégano, laurel. Tres clases de helecho, lechuga amarga, pimientos.
El invierno pasado ganó una beca en Madrid, conoció a Roberto. Hizo el amor, los estudios; después te llamo.
Ahora tiene arándanos, brotes de soja y una granada de jardín.
Demora la campanilla del teléfono . De Mora es el balcón. Granero del mundo.

Fin
* En la foto una flor de barba de chivo. FR de " Renovales"

viernes 20 de febrero de 2009

Mudanzas



Diecinueve. Diecinueve mudanzas.
Javier se tomó las tarde libre y fue a caminar. Estaba muy el otoño y, después de la pelea con su tercera esposa y la decisión de quedarse con el cuadro azul ( ¡el cuadro azul!) a cambio de entregarle el caballito egipcio, quería pensar.
De este último matrimonio no había hijos pero tenían dos perros.- “¿Habrá régimen de visitas para perros? “- se preguntaba el primer pensamiento de Javier en caminata. “Voy a extrañar a los perros”.
Su padre era director de coros , peleador y nómade y Javier, huérfano de madre a los tres años, siguió a cuánto coro Usted conozca en toda la región del sur de América del sur.
“Diecinueve mudanzas, sin contar las propias, tampoco son tantas”. Tercer pensamiento de Javier, en esa tarde de buen otoño.
Estuvo tranquilo, recordó la casa de la esquina y los agudos de Doña Sofía en el coro de la Iglesia en San Julián. Volvió un par de veces sobre la idea de cómo recomenzar la vida sin los perros y miró el reloj. Se estaban acabando tarde libre, caminata y otoño. Se estaban acabando en el momento justo en que recordó los agujeritos que dejan los clavos en las paredes. .. y se sentó a llorar.

Fin

* Foto del camino: nido vacío.

miércoles 18 de febrero de 2009

Adolescencia


Salen iluminados por la bola de espejos. Casi las seis de la mañana. Se mezclan los olores, los nombres, los sexos. Hay una chica rubia que duerme sobre un hombro con tatoo de pescaditos. Uno tiene pelo con cresta colorada. Otro lleva un aro de diente de leche y parece que el mismísimo ratón Pérez, le muerde la oreja. Ríen estridente. Se tocan sin pudor. Celulean. Mensajean. Sentado en el cordón de la vereda hay uno descompuesto, casi besa el asfalto. Otros se besan bien ( no casi). La ciudad ya está puesta: las veredas, los árboles, los barrenderos . Mabel y Marta espían por la ventana : menos mal que nosotras criamos a todos nuestros hijos antes de que viniera eso de la adolescencia...
* " Dos adolescentes" . Salvador Dalí

domingo 15 de febrero de 2009

Coralear


Se escapaba. ¿Se escapaba? No lo supe nunca pero dejé de verlo cruzar la calle manipulando su silla de ruedas. A mi me gusta mirar el mundo desde el balcón, riego unos corales blancos y le converso al catus cada mañana. Los corales son fieles y florecen por bastante tiempo,el cactus me lo regaló Manuel que ni es fiel ni florece, pero le quiero. Le quiero, en neutro, como declaman las heroínas de la novela " Sin tetas no hay paraíso". No habrá. ¿?. Si no modifico el horario para abrir las ventanas, la vida que pasa se mantiene constante: el viejito que se escapa en la silla de ruedas; un perro marrón que mea cada 5 metros y el autobus- vocabulario culebrón- el bus de las menos un cuarto.
Anoche comimos chana masala con arroz y un naan con curry para festejar el viaje de Edith, el fin de las vacaciones.... Marisa se jubiló y parece que se quedará sola porque Anita decidió vivir en Chile; Julia conoció a un domador en la fiesta del caballo y se divierte sin hablar. Estuvo rica la cena y se nos hizo tarde pero hoy, puntual, mi balcón al mundo se abrió para que yo coralee. El perro, el bus, ese aire fresco y expectante del día...menos el viejo que huye, que huía veloz manipulando su silla de ruedas. Me queda conversar con el cactus antes de ir a la oficina con los alfajores de Gesell y el vestido escotado (que vean que estoy bronceada, que no engordé en la playa... ). Aprovecho las espinas para comentar del viejo y me voy al lunes. Otra vez.

sábado 14 de febrero de 2009

...nunca tendrán parangón.


Tenía que ser y fue. La tía Nora y el tío Marcial llevaban 38 años de casados y vivían en una casa con ventanas pequeñas, al lado de la nuestra. Tuvieron tres hijos que se fueron lejos del barrio y sólo les quedó un perro obeso y la quinta de hierbas aromáticas, como toda ocupación. El sabor de la tarta de manzanas de la tía y los potajes en olla de barro de Marcial, nunca tendrán parangón.
Marcial se enfermó de golpe y murió demasiado rápido para nuestro consuelo. La tía, cada vez que empezaba la semana le decía: “ Si te morís el lunes, yo te acompaño el martes” ; “ Si te morís el martes, yo te acompaño el miércoles” ; “ Si te morís el miércoles, yo te acompaño el jueves” …Y regaba y medía la altura del estragón como queriendo estirar las plantas y la vida. Se murió un viernes, Marcial, y al día siguiente….Tenía que ser y fue. Nora se fue el sábado, sin que ninguno de nosotros imagináramos que él, tan inmediatamente, se lo iba a reclamar.
*estragón

El amor en sus distintos soportes


MilenaInés tiene un novio por carta y por teléfono. Y sí. Se dió así. Do re mi fa sol la sí.
Donde lo conoció? En Madrid
Renzo se llama. El.
MilenaInés. Mucho gusto mucho gusto.
cil la historia?: no. No, no, pero se escriben cartas y se hablan por teléfono (no) (si)
Sol la
Sí. Sí se quieren, claro. Si la.
Anoche mismo -mismísima noche-él llamó. Ring ring ring y le dijo cositas. Se quisieron por el cable. Se repasaron el amor por teléfono y esta mañana sol sol do mi, ella (la) escribió una carta.

Me dió cosquillas. Ahora tengo que hilar, separar, poner las palabras acá, las sensaciones en este otro lugar y ordenarme los jugos. Tengo que dibujar un mapa MilenaInés para no perdernos nada. Anoto: más tarde hacer un mapa, un mapa, un mapa.
Bueno, qué lindo, que extraño... me quedé temblando como un pasto y así me fui a dormir . Ahora soy manzana y mariposa.
Do.
Mi.

MilenaInés es libre y yo me la quedo envidiando...

sábado 7 de febrero de 2009

Ensayo: el amor es acto


Conversan Susana y Marité acerca del amor. Acerca del discurso del amor. Lo hacen y salen pajaritos and flores de sus bocas. Salen proposiciones, verbos, adjetivos y mucha subordinada, mucha. Suspiran, toman té, conversan acerca del amor. Acerca del discurso del amor. Pasan esqueletos de pescados, enaguas con puntilla and tiempo. Que una vez una carta y aquel ramo de rosas, que lo que no, que lo que si, el amor, ellos, el amor. And. El discurso del amor es cierto en el mismo momento que sale de la boca y luego es acto o no es. Es acto. Exacto!!!. O no es. Dicen Susana y Marité. Que si. Que no. Que tal vez. Teorizan, analizan, hipote (and) tizan and acerca del amor. Se entretienen, pasa la vida, son amigas y hablan. And ellos, andan por ahí.
* Imagen de la web

El amor en los tiempos... del mensaje de texto



Lunes:
*¿Salimos?
*Dale.
*A las ocho por tu casa.

Cine. Vino blanco con pescado al vapor con finas hierbas. Amor y vivimos juntos tres semanas

Martes (de tres semanas después)
*¿Miramos una peli en casa?
*Dale.
* Traete una de acción y pizza.

Cine en video. Cerveza con muzzarella doble. Amor y vivimos juntos cuatro semanas.

Miércoles (de cuatro semanas después)
*Esta noche tengo asado con los muchachos.
*¿A qué hora volvés?
*Temprano. No me esperes.

Jueves (al día siguiente)
*Anoche estuve en tu casa. Lavé los platos .Me corté con una copa.
*Sangré. Sangré. Sangré. No viniste.
*Te llamo.

Viernes (inmediato)
*No llamaste ayer.
*¿Todavía te sangra?
* Adiós.

Sábado
-Sin crédito

Domingo (otro número)
*¿Salimos?
*Dale.
*A las ocho por tu casa.

Fin


martes 6 de enero de 2009

Hay más, hay más, hay más...


De chiquita era experta en jugar a las visitas. Criada en la estación del ferrocarril, cada tarde, recorríamos con Patricia, los distintos rincones de la playa de carbón. La diversión más entrañable sucedía cuando en un banco del andén, acunando muñecas variopintas, creábamos nuestra historia: madres, artistas de cine o recién llegadas de un viaje por el mundo. Los sábados nos poníamos flores en el pelo para pasear por las oficinas, del brazo, como señoras que esperan el tren. A mi me gustaba volver del canal de Panamá en donde había estado recorriendo los océanos y alimentando monos. La Patri, admirada, preguntaba cosas de verdad:¿No la mordieron los monos, Señora? ¿Anduvo en canoa? ¿Se compró un sombrero? y yo desplegaba mi sabiduría HuckleberryFinneana ante sus ojos azules. Luego, la Señora Patricia de French y Berutti - así se bautizaba y no había modo de explicarle que eran dos – me retrucaba contando con maestría, los progresos educativos en su familia, hijo por hijo. Con flores rojas y palabras recorrimos la infancia; imaginamos mundos maravillosos y a medida. Pero nos quedamos cortas… Hay más, hay más, hay más.
* Mono de Panamá

viernes 2 de enero de 2009

Saudades




Miró el cielo de Sao Pablo y pensó que casi se parecía al de Buenos Aires. En realidad, pensó en ella y auque sabía que no estaba allí, ese cielo le trajo su recuerdo. Cada mañana muy temprano, Octavio dedica dos horas rigurosas a escribir su tesis, y rara vez permite un pensamiento diferente. Es consciente de que su cabeza tiene iguanas, sapos y culebras, pero también guarda mariposas, y extraños seres de alas transparentes. Esa música, ese rocedepétalodebichodepatas, se lo llevó hasta el final de su tiempo demañanadetesisdetrabajo, para pensar en ella. Ella qué quién sabe; ella que parpadea en el mismo momento; ella que lo abrazó dos veces en endospaísesendosencuentros, que fueron suficientes. Para alejarse, Octavio acude a una culebra y en realidad Buenos Aires de alto solo es techo y no cielo….Pero nada funciona. Ella ha vuelto a parpadear y el amor cruza países y destinos. Perdido. Perdido se abandona y se deja. La recuerda con plenitud y abre a su pelo, a su estatura, al calor de los abrazos, a esa boca…Ya la recuerda entero, Octavio, completamente entero y tomado por el cielo de San Pablo le escribe: Estás acá, en mí y te recuerdo, quiero saber saber saber… ¿de qué otro modo puedo amarte?

viernes 26 de diciembre de 2008

Navidades (*)


Conocí Paris y caía nieve sobre las viñas de Reims, la región de las uvas gordas para el champagne más champagne. (**)Viajé en tren cruzando hacia Donostia viendo como cambiaban los rostros y el idioma. Anduve el Sena, el Moldava, el Danubio, el Río de La Plata… pero elijo contar una experiencia en Puelches. Una experiencia de fin de siglo. Puelches es un pueblo de no más de 500 habitantes, al sur pampeano, al final de la enorme cuenca del Desaguadero –Salado- Curacó. Largo recorrido que transitaron araucanos, mapuches, tal vez el mismo Nguenechen, Dios que todo lo ha creado, caminaba esos bordes. Puelches se conecta por ruta en forma directa con la ciudad de Santa Rosa, capital de La Pampa, Argentina y es conocido porque allí se encuentra una subestación de rebaje para el transporte de energía eléctrica desde El Chocón. Recibí el 2000 en ese pueblo, entre piquillines y jarilla. Mi hermano trabajó en la mencionada subestación de energía durante 19 años y ese 31 de diciembre debía cumplir un turno. Allí fuí con, castañas de cajú más el abundante champagne de las viñas nevadas a brindar con él, su familia y la inmensidad del desierto. Enfrente del complejo eléctrico está la Urre Lauquen, laguna salada que junto a La Dulce y La Amarga completan el paisaje puelchano. El lugar es el paraíso de la electricidad, hay torres, casillas de energía, el refugio de la policía y tres o cuatro casas -estilo inglés- vacías. En la única habitada esa noche, estábamos nosotros, mi madre había colgado lucecitas en un pino alto y mi hermano querido cocinaba un chivo en la estufa hogar. El placer del sabor de los chivos de Puelches es exagerado. La soledad, el canto de los grillos, la bruma azul de la Urre Lauquen, son exagerados…. “Era una triste paloma/ensortijada la niebla/un alma bruja perdida/por esos cerros violetas” afirma Juan Bustriazo Ortiz, poeta pampeano, en su Estilo de la niebla. Cenamos y brindamos mientras afuera el silencio y el cielo como mar confirman que es verdad que los mapuches estuvieron allí cantando " ELLANELAI CALLFU MAPU"( Qué bonita es la tierra que se ve tan azul).

No hubo efecto 2000 en las computadoras, todos los usuarios brindaron iluminados y sin apagones gracias a nuestra guardia eficaz, empezó el nuevo año y nos fuimos a la cama. Dormí hasta las diez. Con el sol alto el desierto es otra cosa, otra magia. Salí de la cama, de la casa, de la calma, como estaba y la energía a esa hora, con casi 40 grados, vibra, vibra y provoca un reflejo plateado por el que nadan los mil bichitos del monte. Andar semidesnudo, y semidescalzo es una sensación que se parece a estar libre pero la inmensidad del lugar te desafía. Vuelta de mi paseo – 8km hasta el puente del Salado- Chadileuvú- me tocó la parte de hacer los mandados. Ahora en auto, nos fuimos hasta el almacén del pueblo con mi sobrina - 15km-. Puelches gente belicosa- según las toponimias consultadas- estaba quieto. Volvimos con cebollas, tomates, ají y un pollo que mi madre convirtió en el mejor tuco del siglo. Almorzamos tarde unos tallarines amasados – una persona, una yema- a pedido de mi ya puelchano hermano que hizo desesperado uso y abuso de la familia, y dormimos la siesta. Regresé al día siguiente por la ruta 152. A 33 km, sobre esa misma ruta, está el Parque Nacional Lihué Calel, Las Sierras de la Vida, el sitio elegido por la gaillardia cabrerae, una margarita amarilla que es la flor pampeana y da el toque de color a esas formaciones de roca volcánica de origen precámbrico. Pasaron unos años y mi hermano se fue trasladado a Macachín, pero vuelvo a Puelches todo el tiempo vuelvo. Desde 2004, el gobierno de la provincia trazó un proyecto sueño hacia el norte- a 110 km de allí- se construye Casa de Piedra. Una Villa ecoturística en torno a un gigante espejo de agua generado por una presa que ocupa 36.000 hectáreas y convierte al lugar en un oasis en medio del gris y la roca que anuncian la patagonia. Tal vez un proyecto que, además de desarrollar una estrategia productiva y de expansión, intente dar respuesta al desafío histórico de devolver verde y agua a la sed pampeana. “Le crece solo al pampeano/ su sed por el arenal/ y en los charquitos que deja/ moja la copla al pasar. / La Pampa tenía Ríos/ yo no sé si los tendrá;/la cosa está conversada / y yo la quiero cantar”. Julio Domínguez canta esta milonga corralera y acaba el cuento de mi viaje por Puelches y hacia el siglo.

Seguiré planeando ir otra vez a Paris, a Praga luminosa, a Paraty de la selva húmeda, a todos los lugares posibles. Ir y volver siempre a La Pampa, la tierra que me habita y habito.

*Navidad de cambio de siglo. Puelches. La Pampa. Argentina. Relato de viaje publicado en Clarin. Premio NR 2005.
** La foto de inicio de blog, fragmento de la copa de champagne, fue tomada en las bodegas de Moet & Chandon, Epernay. Francia.
* Foto " Del otro lado", en Casa de Piedra. Octubre 2008

jueves 25 de diciembre de 2008

Antonio y Martita presentan...


Los ojos de Antonio son chiquitos y hondos como los pozos que cavan las avispas en la tierra mojada. Tiene un bigote peludo y desparejo y un cinturón de cuero marrón que era de su abuelo piamontés. (Me lo dijo Elvirita, pero no importa).

Antonio es un señor de cincuenta y pico que atiende la Biblioteca Municipal en mi pueblo y al que yo conozco desde hace casi diez años.
(La verdad es que siempre pensé que era un viejo de mierda, un profesor aburrido y cansado que para pasarla más tranquilo, prefirió vivir en un pueblito chico antes que dar clases en una ciudad grande).

Tampoco es que no hiciera nada en la Biblioteca, pero no te daban muchas ganas de buscar libros y revolver en ese lugar. (La verdad es que nunca me gustó leer y sólo cumplí con lo que pedían mis maestras).

Siempre me pareció mejor estar sin hacer nada. Sin hacer nada de hacer con hechos, con las manos, pero sí de hacer con la cabeza: fantasías, por ejemplo. Héctor Antonio dice que me creo todo lo que me cuentan y es verdad pero tampoco soy tan tonta.

Una vez me dijeron que de las palmeras de la plaza se hace el talco y yo antes de creerlo,investigué.Pasé horas y horas en la plaza, en distintos meses del año, de noche y de día hasta que comprobé que entre enero y febrero, de las ramas verdes del centro les sale un polvillo blanco con el que se hace... el talco!!!.

Y se lo conté a Héctor Antonio. Le conté cuando descubrí que ni los sapos ni los grillos cantan, que a uno le vibra el pecho y al otro las alas.Me dijo que si leyera más..., encontraría todo en los libros y yo no me quedé callada:“ Si Usted…bla bla. “ Si Héctor Antonio tuviera más fantasías la Biblioteca estaría mejor. Se lo dije. Le dije que es más descansado imaginar y andar soñando que leyendo, que si uno mira bien se aprende mucho. El me dio como un sermón y me anotó un libro.
(La verdad es que tardé bastante pero me lo leí todo. Y lo entendí también).

No es que Héctor Antonio no fuera mi amigo pero no teníamos confianza por lo que me pareció raro el día que me llamó. Fue después de la siesta y yo estaba controlando la palmera “polvera 1X1” (les ponía nombres medio científicos para darle seriedad a mi investigación). Ahí estaba cuando gritó mi nombre desde el jardín de la Biblioteca:
-Martitaaaa
Crucé pero me dijo que quería hablar conmigo más tarde, cuando se fueran los chicos que estaban en la sala de estudio.¿?
Me dio extrañeza, cómo de qué le picó a éste??! pero no tuve miedo y menos iba a dejar de ir porque Héctor Antonio era aburrido, pero muy bueno.
A las 17.55hs ( tenía la hora muy calculada por el experimento del talco), fui.

Héctor Antonio se sentó en un silloncito azul y habló:
-Yo también tengo sueños. Sueño con los autos. Desde hace muchos años junto dinero para comparme un “Kaiser Carabela” bordó con el paragolpes plateado y asientos de pana grises con ribetes de cuero. Me gustan tanto los autos!. Sé exactamente cuántos caballos de fuerza tiene un Rambler Impala y cuántos una camioneta Ford clase A. Leí todo sobre el Kaiser, sé cada detalle de su mecánica, su motor, su amortiguación.
¿Te acordás de mi sobrino Juan Pablo, el abogado, el hijo de mi hermana Flora de Buenos Aires?
-No
- Antes de ayer pasaba desde la capital para ir hasta Río Gallegos (está trabajando muy bien y tenía que hacer trámites de negocios) y venía en un Kaiser bordó...
- Huuuauuuu…
-... pero lo agarró el paro de los camioneros y no pudo poner combustible para llegar hasta el sur así que se tomó un colectivo para no atrasarse ( tiene que estar allá diez días) Me lo dejó mientras tanto.
-Huaaauuu…
-Ahora tengo en el garage un sueño cumplido.

Desde ese día Héctor Antonio me ayuda a controlar palmeras para ver cuándo cae el talco y yo, no mucho, pero bastante, leo.


Fin

jueves 18 de diciembre de 2008

Dos melómanos dos


Conozco dos. Dos melómanos. Uno tiene incipiente divorcio, incipiente barba e incipiente gusto por los villancicos navideños. Sabe de jazz y sabe de tango, sabe de fusas y corcheas según suenen en piano piano piano, o teclado…pero no sabía ni pío de quedarse solo los domingos después de tantos años de casado. (Silencio en pentagrama, mal).
El melómano Dos, suele pasear su perro recorriendo el mismo camino que recorro yo, con mi Orillera perra. Lo veo pasar con auriculares, escuchando vaya a saber qué nuevo experimento sonoro o que dulce femenina voz. Ignota. La música los une para mi relato y ahí los pienso y veo. Uno, haciendo marquitas de fibra negra sobre sus cidís vírgenes, y el otro que separa meticulosamente muy, los blues de los boleros. En la vida hay amores/ que nunca…En la vida del melómano –ya sea Uno, ya sea Dos- hubo infancia con Radio Nacional; madre viuda que quería ser bailarina; casa con patio, orégano y malvones; perros; mujeres; pileta Pelopincho; un wincofón; libro con letras de todas las canciones; guitarra y flauta dulce; cospeles de teléfono; un cuadro de Gardel…, en fin. Todo todo todo lo que viven -anque vivieron y vivirán- estos melómanos de referencia, suena.
...pueden ollllvidarse".

lunes 15 de diciembre de 2008

La evolución de los ruleros


Ella Manos de Tijera, no tiene ruleros en la peluquería. Esta observación atenta y confirmada luego de estar tiñendo raíces una vez, tiñendo raíces segunda vez, tiñendo raíces tercera vez y así sucesivamente ya que en la cabeza de las señoras de más de treinta? no crecen hojas sino raíces; esta observación atenta y confirmada me llevó a desarrollar una exhaustiva investigación. Ja. Investigación que no voy a explicitar en esta historia debido a que corresponde al campo de la ciencia y mi (yo) dedicarse (me) al lenguaje y a la literatura. Minúscula. La ciencia y la literatura no se parecen. Con una verdad de la primera cambia de opinión la humanidad en pocos minutos. Con miles de palabras de la segunda, anque bellas, anque veinte canciones de amor y un Cortázar deseperado, anque Pessoa y Arlt o Capote más Benedetti por otra vez miles de palabras, no cambian los Hombres. Ergo. La cultura es retardataria y los ruleros evolucionan.
Así estamos. Embadurnadas con henna, extendidas con pelo verdadero, enruladas a pinza caliente o planchadas de calor. Asi estamos, bellas bellos bellas sin bigudí ni toca con rueda de camión o rulerito de abrojo. Asi evoluciona la humanidad ( y el rulero) gracias a la ciencia. Gracias.

Continuará…

miércoles 10 de diciembre de 2008

Un mar de...Elena

Elena teje y llora por todo. Tiene las lágrimas redonditas como falsas perlas que ni de vidrio son, ¿de resina?… tal vez. Mira tele y llora con esos programas que cumplen sueños sencillos; cuando la abuela Ignacia del barrio Villa Palito encontró a su perro perdido; cuando el conductor del noticiero ¡casado de hacía tantos años! se divorció de la cantante de Las morochas del Toboso; con la novela de las seis, la novela de las siete,… Un día estuvo con los ojos mojados desde que empezó la señal de ajuste, a la madrugada, escuchando a un niño vestido de gaucho que- poniendo su mano en el corazón – gritaba:
“Oidtttt mortales// el gritooo sagrado // Liillllibertaaaad, // libertaaad, lllliiiiiibertaddd”! , hasta la noche, con la repetición de imágenes de un asalto a mano armada que tres jovencitos perpetraron en el Banco Catalán. Pito catalán.- Tan jóvenes, murmuraba Elena en medio de su llanto de resina. Y tejió entera una bufanda de dos metros quince, sin contar los flecos.
De pequeña, juntaba huevos en la chacra de la abuela- no la Ignacia que encontró al perro, otra, otra que no salió nunca por televisión- , juntaba huevos de gallina y se trepaba a los tamariscos para ver si venía el carro del lechero. También fue a la escuela N º 14 hasta séptimo grado y a un baile de fin de año con Orquesta en vivo. Cuando cumplió trece, se murieron sus padres y una hermana en un accidente de colectivo -línea de media distancia- de regreso de la ciudad, al campo. Desde entonces vive solita mi alma. Ahí nomás, a los pocos días de la desgracia, mirando la tevé, aprendió a tejer con punto santa clara derecho-revés-derecho-revés-...y encaminó su vida. Ahora teje y llora. Por todo llora, tranquila y contenta de llorar !.

Fin

lunes 1 de diciembre de 2008

La inédita


Por orden de aparición fue el deseo de escribir ( ¡esa fiesta!) y luego mí, o sea yo. Yo nacime: nacimí (mi) escritora de. Desde entonces abono a la tarea de ser poeta en vida. Escribovivo. Escriboviva. ¡Viva!. Las historias me envuelven y son (son). Me desenvuelven (y ton).
Hace cuarenta y miles de años que cuento cuentos de uno en uno,digo las poesías en las orejas que más encuentro y más orejas (¡más!). Cantidades. Y las novelas. Con las novelas tardo demasiado tiempo. Estoy tanto cansada ( tanto), a los cuarenta y mil de años,...y solo acabé -apenas-con dos (2) lectores completos.
Ya.
Fin.

sábado 22 de noviembre de 2008

Envejecer en blanco y negro


La fiesta de casamiento fue en el patio de Inés, en Lomas de Zamora. El día anterior habían llovido 87 milímetros y las hojas del plátano, lucían.
-“Te hice carne a la cacerola viejo, mechadita ”.
-“Bueno”
Poca conversación, pocos hijos.
Se ganaron el premio en un baile del Sindicato, y cumplieron el 25 aniversario en Córdoba.
Poca sal, pocas grasas.
-“Vos si no tenés carne, parece que no tenés comida”
-“Y bueno vieja, no me gusta el puré”.

Los nietos hicieron un cartel de Bodas de Oro y lo colgaron en el frente.
Tomás y Elisa tienen 87; él se sube la manga del suéter que le tapa los dedos y le agarra la mano. Ella se deja y miran televisión.

Fin.

domingo 16 de noviembre de 2008

Bautista



Bautista era un hombre que vivía de espaldas. Le caía bien el saco, la seda de los pantalones a la mitad de la mitad de los zapatos. La nuca siempre prolija, muy, la vida siempre con los brazos levantados y de espaldas.
Ella iba a los conciertos gratuitos rodeada de los hijos como nube, todos cortados con el mismo gesto. Había uno pequeño que a veces se dormía y a veces, no.
Bautista dirigía todo Mozart, todo Chopin, todo clásico más repertorio de tangos, boleros o populares, según fuera su ánimo.
Ese día, aquel pequeño que a veces se dormía, aplaudió el final de pie. Bautista saludando le hizo un guiño y hoy viven todos juntos.
Cada viernes último de cada mes, el director de orquesta va a consultar las runas de Nelly y le pregunta porqué.
Dice la bruja: porque te diste vuelta.

Fin.

miércoles 5 de noviembre de 2008


Canción de cuna para una sirena que no puede dormir:


Un pez

Dos peces

Tres peces

Cuatro peces...

viernes 31 de octubre de 2008

Pavo cristatus


Ellos tenían chacra y unas gallinas. Al fondo, huerta con cebollines y dos hileras de tomates redondos. Los cuatro hijos se fueron por ahí: el arquitecto a Roma, la bailarina a Rosario y los mellizos, no sabemos. Muy importante para todos haber crecido de la tierra negra.
Una pareja de pavos reales lo vigilaban todo.
- Viene alguien.
- Pero no…
-Pero si…
-Escuchá a los pavos.
Tal cual, tal cual, tatata cuuualllllll…,
los pavos trompeteaban anunciando visita.
Una vida lisa como la llanura pampeana hasta que don Nicolás se enfermó y la tristeza arruinó la cosecha de arvejas.
- Me voy a morir mañana, Luisa.
-Pero no…
-Me voy a morir mañana…
-Si te morís el viernes, yo me muero el sábado.
-Me voy a morir mañana…
-Si te morís el sábado, yo me muero el domingo….
Los pavos graznaron ese día, el macho abrió sus plumas iluminando todo hasta que Nicolás y luego Luisa: Domingo y lunes. Nadie de la familia imaginó que la muerte, iba a cumplir.
* www.azuldecorso.com.ar

martes 28 de octubre de 2008

Jardin de paz: (minúscula con solo de batería)




Apenas rubia, apenas alta, apenas penas Marisa iba al cementerio a llevarle flores a su papá. No le gustaba nada esa actividad y estaba convencida de que a él, tampoco le gustaban las flores pero…era tranquilo el lugar. De lejos, se veían los colores y las mezclas de plástico y perfume sobre las tumbas. Mucho verde, mucho pino, mucho eucaliptos. Se llegaba por una ruta llena de árboles de hojas redondas y loros. Se le hizo una costumbre. Sin querer queriendo.
Marisa no tenía trabajo pero se las rebuscaba haciendo arreglos de costura, prendas para los niños, bordados a máquina…no le venía mal estirar las piernas y cada tarde, hacer la caminata hasta el cementerio.
No tenía hermanos y casi no le quedaba familia. Su papá la había criado solo después de que su mamá-a la que ya no recuerda, (o no quiere recordar)- se había ido con un trapecista del circo de los Hermanos Miranda. Piruetera. Aventurera. Valiente. Se escribía con una prima- Marisa, no la madre- y todos los años se prometían un encuentro pero ninguna de las dos viajaba.
Ayer consiguió unos jazmines- Marisa, no la prima- blancos, frescos, muy perfumados- los jazmines, no Marisa- que ya quisiera yo(ya ya) (yo yo) tener en mi escritorio. Son esa clase de flores que te llevan hasta el mismísimo bosque donde se perdieron Hansel y Gretel o a los jardines del palacio de Sissí Emperatriz pero no eran para mí, eran para llevarle al papá. Parapa pá. Parapa pá. Parapa pá. Pim. Pam. Pá. Paparapa pa pá.

Y tanto va ella al cementerio y tanto conversa con Julián que le da agua para sus flores que le presta un rastrillo que le cuenta de su padre que está allá en aquella tumba blanca que le promete llamarla si ve que los jazmines que no duran nada se marchitaron antes de tiempo que le cuida la bicicleta cuando Marisa va en bicicleta porque cuando va caminando no que le convida pasteles con almíbar y se pegotean los dedos y se ríen que le explica que debajo de los pinos crecen hongos que son ricos para comer y tanto y tanto apenas penas que para el viernes la invitó a almorzar.
Marisa y Julián. Pim pam. Para pam pam pá.
* En la foto el mar de Cariló

domingo 12 de octubre de 2008


Las lechuzas y los perros


Amambay hace artesanías con madera tallada y vive en el norte de Formosa. Vino del Paraguay y quiere volver. Mientras quiere volver, vende lechuzas, lechucitas y lechuzones del monte a todo aquel que quiera colaborar con su regreso. Mi tía Silvia una vez, viajó al norte de Formosa y nos trajo a todos una lechuza de regalo. Otra vez viajó a Mar del Plata y nos trajo hipocampos del tiempo; del tiempo pero de Mar del Plata. En realidad mi cuñada colecciona imanes para la heladera y le gustan particularmente los barcos, pero Silvia igual le trajo una lechuza. Aquella vez. También está la hermana menor de una ahijada de la tía que, aunque no tiene lazo sanguíneo directo, recibe lo que todos, incluído el hipocampo que se pone azul cuando va a llover. Hace mucho que no llueve por acá. El hipocampo está verde. El pasto, amarillo. Cuestión que Amambay –de nombre Higinio pero conocido como Amambay- dice que las lechuzas cumplían las funciones de los perros antes de que hubiera perros en América. Una lechuza cuida en la noche, avisa si viene alguien y libera la casa de merodeadores extraños.
A la tía Silvia le gusta viajar, es una maestra jubilada y no tiene hijos. Ni marido. Ni padre. Ni madre. Ni perro. Sí tiene un Fiat Uno y una iglesia de referencia, adonde va a rezar y a pedir que alguna de las monjitas internas, le riegue las plantas cuando está por viajar al norte de Formosa. O a la montaña, porque también visitó el Chaltén aunque de allí... no recuerdo que nos trajo. ¿Tal vez era el frasquito con tierra de colores?. Si, del valle de las pinturas. Es el frasquito que contiene los colores con los que los aborígenes- no como Amambay sino como Ñancufil- pintaban sus cuevas. Quizás fue antes de Ñancufil. Quizás, quizás, quizás.
Es preciso decir que la tía nos tiene a todos nosotros para traernos regalos. Ana siempre le encarga un imán para poner en la heladera, en la parte superior, sin embargo de San Salvador de Jujuy, Silvia le trajo un monedero. Qué pequeñitos son los coyitas del monedero.
Esta mañana, cuando ví el otoño en el patio, me acordé de Amambay y su teoría de las lechuzas cuidadoras. Yo estaba casada con Manuel cuando me dejó por Lilia, la ex esposa de Martín que tiene un hijo campeón de apnea y entrena de aguantar sin respirar debajo del agua. Esa, con esa Lilia se fue. Ese.Esa. Esaa.En ese entonces vivíamos en el campo rodeados de lechuzas, pero Manuel se fue y a mi no me avisaron nada. Tal vez por eso he comprado un perro.


Fin

jueves 9 de octubre de 2008

Erre con erre



Renata rebelde. Ya de pequeña subía al techo y desde allí miraba el mundo. Renata descubre América. Tierrraa. Hace y deshace, piensa, anhela. Renata anhela desde el techo. Sube y cada vez mira un nido vacío, el sol, su cabeza que gira. Renata triste, se preparó un trago con azúcar morena y jenjibre, armó un cigarro de tabaco fresco y subió. Epa. El techo estaba ocupado. Epa. Había... Roberto, no te acordás ?.

- No. El techo es mío, si te vas bajando...dale.
-Mirá esa nube, se te parece, cambia de aire cada tanto y se infla como vos

-No. Si te vas bajando...
-Sos linda, se huele rico...Soy el hijo de Mercedes, la hermana de la abuela Margarita, te acordás?
-Ah. Es jenjibre lo que sentís, querés?
-Si
-Si
y Renata y Roberto se quedaron compartiendo techo y varios. Epa. ( ¿Se podía con los primos?)

*Foto con nido de paloma.

sábado 4 de octubre de 2008

Teorías

Fernando tiene la teoría de la fruta podrida. Que sí –explica- que si vos ponés una sola manzana enferma en el cajón, ya basta. Todas se pudren.
Pero Paula es una muchacha que tiene de manzana las mejillas. Suave Paula. Roja Paula no escucha razón ni tiene prevenciones, no. Paula es una muchacha que se puede describir como a una misma huerta: igual de colores y sabores y el rocío por la raíz y esa humedad y los aromas de orégano y cilantro...
Que sí- insistirá Fernando- ponele que son tomates y te da igual, si uno está feo se pudre todo.
Pero Paula es una muchacha fresca, tiene poca memoria y zapallitos verdes, calabaza, calabacines... Escucha apenas parte de lo que él le conversa y –por principio- nunca hecha fertilizante a nada. A puro terrón de tierra negra y manos crecen sus frutos.
Entonces los dos trabajan, mezclan y clasifican hasta que finaliza la cosecha y Paula decide otra teoría:
Si estamos juntos y hay tanta gente, por algo debe ser.

Fin

viernes 3 de octubre de 2008

Fantasía pampeana


NY

Desde cualquier ventana de Nueva York, se puede gritar llamando a un amor perdido. Así, el nombre de la persona desesperadamente amada ada ida ida, se desparrama y rebota. Rebota entre cristales, espejos, luces; trepa techos y techos y rebota. Estalla el dolor y las vocales vuelan por el aire mezcladas con el humo, la música, la magia del cielo rascacielo de tanta ciudad. Se multiplica, bota, ica. El desgarro se compra una botella y proyecta la pena y más botellas.
Ese nombre que ha recorrido la inmensidad del mundo, es tu nombre.
Ese nombre que ha recorrido la inmensidad del mundo, es tu nombre.
Ese nombre que ha recorrido la inmensidad del mundo, es tu nombre, pero vos estás ahí perpleja y muda, mientras yo grito en Nueva York.

Fin

martes 30 de septiembre de 2008

Poemas del camino ( para ver y oler)


De acá hasta acá.
Usted extienda mano ojo lengua agujeros
y me sigue,
siga siga siga
(me)
Que yo le voy a dar unos poemas.
Como fotos.

La ducha

El caño del molino de la casa de Miguel
tiene una hija.
En la mitad de la torre del molino de la casa de Miguel
nació una ducha,
con flor.

La clueca

Es la más clueca del barrio.
La más pisada
y
la más puta que la parió.
Camina y la sigue una caravana de pollitos
que va
desde el kilómetro 606
hasta
Santa Rosa.

El camino ( uno)

El camino a su casa es una ruta
que tiene paraísos a los costados.
Pero faltan tres y entonces hay tres pinos.
Debajo de los pinos
crecen hongos.
El camino va desde la clueca hasta el ultimo pollito *
*( ver la clueca )
y por ahí vengo y voy.
Pensando.

Pensamiento ( uno)

El problema del camino son los perros muertos.
Cada auto mata un perro cada día
cada perro.
Hay un pino, hay un hongo, viene un perro,
viene un pollo, viene un auto ¡ay un perro!.

Pero ahora que escribo no pienso, pienso:
“esto veo”
y ya no es un pensamiento.
Perro.

Segundo pensamiento que viene a ser el primero

Está bien, el ruibarbo es mentira
y nunca vi nunca
la madre de los tréboles de cuatro hojas
vi
pero un hombre que cuela la miel con las manos
y la reparte
(vi)
no ha de ser malo.


Pensamiento (dos) (elles)

El problema del camino es el borde.
Era ya los perros
y era, ora, el borde,
el problema.
Hay asfalto y ruido para adentro,
para afuera, hay pasto.
Cuando voy o vengo es necesario
hallar huella
y si hallo
llego.


Pensamiento tercero

Las bolillas de los paraísos son verdes,
ácidas y verdes más no manzanas
sino bolillas
luego amarillas.
Las bolillas de los paraísos son pastosas
y blandas
hasta que negras.
Cuando negras se usan de proyectil
y así se proyectan
los paraísos en el mundo.

Cuarto pensamiento (gourmet)

La pimienta negra, la pimienta verde y la pimienta blanca
parecen pero no son.
Sazonan
Sazonan la carne de Miguel en bolillas ,
(que en realidad no es su carne pero es su carne).
Sazonan
cuando come negra
cuando come verde
cuando come blanca
(que es decir son,
no parecen
paraíso ).


Huerta

Lo verde
Lo rojo
Lo verde
Lo rojo
Y el agua
y ya está.

El baile

Cuando no andamos el camino
de los perros y los paraísos
ni la huerta.
Cuando no andamos la huerta
de lo verde y de lo rojo
ni las gallinas.
Cuando no alimentamos las gallinas
de la hilera de los pollos
ni la ducha.
Cuando no corregimos la lluvia de la ducha
del molino y de la flor.
Miguel y yo
bailamos.


La sonrisa

Nada más tiene.
Ni los ojos
Ni la nariz
Ni esa cursilería de la piel suave
La lluvia no le hace
ni las lunas ...
No conmuevese
Muevese
Nose. Vese.
No tiene la humildad
Ni la paciencia
Tiene.
Tiene una sonrisa grande así
Así
Así
Acá
por eso estoy acá.


Hongos o pensamiento emparentado con el segundo que resultó ser el primero

No dediqué párrafo alguno
a los hongos del camino.
Y que los hay los hay.
Blancos
o chatos
untuosos
y uno marrón...
Lo cierto es que si veo,
junto cuidadosamente,
corto y reparto
como la miel
reparto,
entonces
no he de ser mala.

El camino ( dos)

Que suerte que el camino me lleva
pero me trae.
Ayer, sin ir más lejos,
tenía mal humor
y hube de ir
pero hube de volver.


Pinocha


Yo no conocía la pinocha
ni las necesidades de la tierra
según
sean arándanos,
o calabazas.
Entonces,
aprendí con la pinocha
que así en el cultivo
como en el amor
los excesos
dan lo agrio.


La ducha ( 2)


Y la ducha que naciera
del caño del molino
de la casa de Miguel,
pierde.
Un hilito de agua sangra
y cae,
chorrea como hebra de escarcha
transparente
se va
se va
se va el agua de la flor del molino,
amor.
No nos puede pasar .

Membrillos

Los membrillos no nacen de la nada,
nacen...
Nacen de abajo, del culo,
se forman gordos hacia arriba
con esa carne firme
blanca ,
que va de blanco a tinto
roja
rojo membrillo firme tinto.

Ya tiene mi camino un final
donde acaba acabo acá voy
con hilera de membrillos.





domingo 28 de septiembre de 2008

Mail quince (bis)
(Asunto: tango redondo)

Llueve que lame.
Las hojas en el suelo,
empapelan zapatos
y corazón.
Y corazón de mí,
el mío corazón,
camina en círculo.
Le ronda al otoño,
da unas vueltas y vuelve.

Volví,
Destinatario.

¿Acaso lo redondo tenga ese no sé que...?

sábado 27 de septiembre de 2008

Cinderella ( la Minúscula aplaudida en Alpachiri!!!)


Cuando era chiquita, Cinderella quería se cantante. La mamá le ponía bombachas con puntillas y vestidos de colores en la misma gama . Era única hija de Mercedes y Antonio pero Antonio estaba muerto. Un domingo de abril se estrelló contra una montaña de ruedas viejas en una carrera de autos. O sea que Cinderella y Mercedes vivían solas y tampoco tenían ni perro ni gato.
Para los cumpleaños, Mercedes preparaba disfraces y hacía dulces de naranja. Cinderella lucía una corona y vestía como princesa con bombacha de puntillas. (Ya dijimos)
Así creció, así cantó, así se fue a estudiar.

Así asi, hacía así, hacía así y yo la ví.

Quería tener un novio y casarse de blanco para luego tener hijos y un perro y un gato. Cinderella. Pero no se casó todavía. Una tarde de lluvia estaba fumando un poco de marihuana y pensaba que tal vez podría ir a las fiestas del Centro de Estudiantes para conocer a alguien. Y fue. Y conoció. Y estuvo de novia un año y treinta y cuatro días pero no resultó porque era corredor de autos y eso a ella le traía mal recuerdo. Cinderella.
A la mañana soleada de un día sábado, mientras probaba polvitos y fumaba marihuana, pensó que podía ir de campamento para conocer a alguien. Y fue. Y conoció. Y estuvo de novia tres meses pero no resultó porque él no tenía trabajo y fumaba más que ella y se dormía por los rincones, y, y. Y.
Igual ella seguía usando bombachas con puntillas pero ya no quería cantar. No sé si dijimos que (porque lo de las bombachas ya dijimos), no sé si dijimos que Mercedes le escribía cartas (porque Cinderella estudiaba en otra provincia, lejos de su casa materna) ¿dijimos? , y en esas cartas daba consejos, mandaba cariños, bombachas y flores para el pelo:
Cinderella comé bien.
Cinderella no fumes tanto.
Cinderella te quiero mucho.
Cinderella sé feliz. Sé libre.Sé seee.
Bueno, no era tan fácil !y el desengaño, la falta de romance y los polvos mezclados ya estaban horadando la vida de Cinderella. Casi choca con una montaña de ruedas viejas, como su padre. Casi casi casi hasta que cantó. Cantó y cantó y una tarde de viento en la que ya no fumaba marihuana ni pensaba en ir a ningún lado, a conocer a nadie, simplemente se sentó en el cordón de la vereda y esperó. Y cantó. Esperó a la una, esperó a las dos, esperó a las tres…hasta que pasó una camioneta con tres perros en su caja y un muchacho que le dijo chau con la mano.
Así asi, hacía asi, hacía así y yo lo ví.
Pasó una, pasó dos, pasó tres y de tanto pasar la camioneta con los perros y chauuu con la mano a Cinderella, nació el amor.

Hoy canta un grupo por la radio una canción enamorada que dice:”… que suerte que nunca me fui”. Y pienso que yo lo dije antes y es una suerte que Cinderella no se haya ido. Cinderella.

Por que me di cuenta
que tuvo sentido
haber recorrido lo que recorrí
si al final de cuenta
el era mi recompensa
que suerte que nunca me fui.
que suerte que nunca me fui
que suerte que nunca me fui
que suerte que nunca me fui *

Fin
*Miranda- Enamorada

lunes 8 de septiembre de 2008

El destino del chancho. Un testimonio.


Nací en la chacra de Rossato, un señor más gordo que mi mamá pero de buen corazón. Justamente, gracias a esa sensibilidad, me dieron a la familia Pérez ya que mi madre me quería comer. Tenía sólo dos días pero Jorgito, el hijo menor, se preocupó de alimentarme y así crecí sano y fuerte. Era raro vivir con los Pérez. El cuarto que me dieron tenía piso duro y por más que escarbé, nunca hice un pozo. Tampoco tenía charcos para bañarme y me daban la comida en una especie de plato hondo colorado que yo hubiera cambiado gustoso por un puré de tomates podridos. En la casa también vivía una tortuga que no saludaba a nadie y un perro con el que nos hicimos amigos. Crecí crecí, crecí sintiéndome chancho de otro chiquero pero me acostumbré a todo y era feliz. Ni siquiera pensaba en el hecho de por qué mi madre me querría comer? Es más, no desarrollé ningún complejo de relación con lo femenino y me enamoré sin problemas de Raquel, la maestra de inglés de la nena de la casa. Siempre traía de regalo, restos de su almuerzo y me dejaba salir a oler con el perro, mientras duraba la clase. Pero la felicidad no permanece y cuando ya estaba completamente adaptado a ser un chancho Pérez, fue la misma Raquel la que me devolvió a la chacra de Rossato, porque la familia me quería comer!. Ahora todo comienza otra vez, supero el asco que me da el barro y engullo todo lo que encuentro a mi alrededor. Comprendí que no son los sentimientos sino la comida, lo que nos traslada de un lugar a otro hasta que llegue el fin.

domingo 7 de septiembre de 2008

Repertoriar


Cuando a Marisa le preguntan de qué trabaja, contesta " de repertoriar". Y deja a la gente pensando durante largo rato. Entonces, mientras todos piensan ella repertorea:
Un repertorio de pajaritos en el alambrado.
Un repertorio de pétalos de margaritas, de crisantemos y de un tulipán.
Un repertorio de tiernos insultos para los que tiran papelitos de caramelos y/o de alfajor triple en la vereda; para el perro negro y el perro manchado que le hacen caca en la vereda; para los niños que patinan en la vereda y para las veredas en sí mismas. Un repertorio de pañuelitos blancos que dicen Lucía Tartaglia, Liliana Molteni, Daniel Elías y veintinuevemilnovescientosnoventaysietemás.
Un repertorio de pasteles con dulce de membrillos y así, nada más que así, trabaja Marisa de repertoriar.

* Foto Daniel Elías.

viernes 5 de septiembre de 2008

Familia numerosa


De Rubén hasta Jessica de cinco minutos, habían transcurrido seis hermanos. Encima-murmuraba José saliendo del hospital-tener la puta mala suerte de que la séptima sea mujer.
Ocho en total más Ramón, un primo sordo y la abuela de 93 que tiene un perro. Villa palito y chapa.Unico ambiente, un loft.
Para el bautismo de la Jessi no alcanzaron ni las banquetas ni los chorizos.( Sin contar abuela y perro).
Rubén casose con flor del barrio.Inés peluquera; Marta y Omar se fueron.
Quince años con torta de coco y la Jessi quién diría.
Dora termina el bachiller en el nocturno; Alberto constructor, chapista de Citroen y escultor con lo que sobra. Parece que Elena va a ser monja.
¡Y tanta descripción? ¿ Qué viene a cuento?
...pasó José por casa y pregunté por la familia:
Todos bien.

Fin

martes 2 de septiembre de 2008

El hipocam(pop) pampean(op)


Un poeta dijo que La Pampa es un viejo mar. Pasaron años, versos, tamariscos. Rodaron cardos y los vientos sureños llevan al cielo barriletes con cola y polen de jarillas. Un antropólogo con anteojos y sombrero escarbó las arenas para encontrar coral, el esqueleto de alguna sirenita o cualquier otro indicio. La Victoria con trenzas nadó entre peces que nunca aparecieron (… vaya a saber qué aguas, qué corriente templada se la llevó tan lejos). Arenas incesantes, dijo Olga la Maga, mientras cambiaban de lugar los médanos. Médanos vivos. Olga viva. Viva Olga de arenas incesantes….El teodolito de aquella Margarita, midió el desierto y un brujo Juan le puso vino, niebla y miles de conjuros a tan supuesto mar. La barda también tuvo su poeta y su manglar costero. Repiten las guitarras. Repiten, repitieron, repetirán. La identidad es polvo suspendido por el viento .Todo lo tomo, lo leí, lo escucho, lo sé, lo he recorrido, lo veo, lo repaso, lo creo, lo harto creo y sin embargo, dudo. Esta madrugada, cansada de insomnio y de horizonte plano, me tiré a lo profundo. Al centro mismo de la tierra en picada, para tener respuesta o paz. La corroboración del caldén y de lo quieto, la de lo mismo y viejo, la cebolla del zorro….El silencio, una trutruca de la nada y ya. Sin embargo (¡o por fortuna!), pleno de azul y fucsia; de sal , erguido y con ojos sin brújula… encontré un hipocampo.


* La Pampa es un viejo mar. Ricardo Nervi. Música Alberto Córtez.
* " Yo nací con vosotras, incesantes arenas...Olga Orozco.
*" ,la cebolla del zorro..." en El Bautista de la Rinconada. Edgar Morisoli. Música Lalo Molina.
*" ...trutrucas..." en La rendición de Manuel. Julio Domínguez, el Bardino.
* Recorte de diseño de hipocampo en http://www.azuldecorso.com.ar/

domingo 31 de agosto de 2008

Una niña de otra dimensión



La veo sentada en el borde de la vereda con una pollerita azul y un gorro de lana. Pícara. Curiosa. De la mano derecha sale un piolín con globo y por los alrededores anda el gato. Apenas un segundo y ya está saltando. La niña. Ahora corre con el globo atrás del gato. Nombra un árbol y el árbol aparece, dice cosas a media lengua, a media voz y canta. Entonces se ilumina la tarde, las nubes se disuelven, canta el árbol, canta el globo, canta el gato. La pollerita azul está bailando y gira con la niña; con las hojas de otoño se forma un remolino y todos vuelan: La niña las hojas el globo la pollerita azul. El remolino trepa y trepa y el viento se hace brisa y pluf. Sobreviene la calma. En la vereda solo queda su gorro de lana. Cuando vuelven todos los del barrio para saber para buscar para hablar para encontrar para denunciar para teorizar para escandalizar para dramatizar para …para cuando vuelven, la niña ya está lejos y a salvo del mundo. Con las cosas que nombra, con el árbol, con el globo y su gato, perfectamente instalada en otra dimensión.
Fin

miércoles 27 de agosto de 2008

La parábola del puente o de cómo los hombres resuelven las penas de amor que las mujeres todavía no resolvimos


Ese cuento de que te vas a tirar del puente y cae un ángel a salvarte, yo no lo creo, le dice Julio a Martín mientras toman cerveza fría en el puerto. También está ese que dice que Dios te agarra, o un pariente te agarra y te saca. Como el nene que cayó al lago y el abuelo muerto lo empujó para arriba, ni loco me lo creo.
¿Y eso de que tirate, tirate que si no es tu momento te salvás?
Yo siempre tuve algo con los puentes, pienso pienso pienso y hasta se me ocurrió pensar que el primer puente de la historia fue un árbol…¿No soy un genio?, seguro que fue un árbol o una rama ponele…Ponele, porque ahí los tipos no lo querían para matarse como yo, lo querían para ir de un lado al otro,
dice Julio apoyando el culo de la cuarta botella de cerveza. Te digo más, hay como diez maneras de hacer puentes y algunos ya te traen el borde para que si te querés tirar bien, no tengas que andar pensando….
Hay olor a pescado en el bar, el sol está caliente, alto y hace brillar el aire como si fuera la tela de una pompa de jabón. Vidrioso y denso. De fondo hay un rumor que mezcla música, ruidos, sudores…pero Julio y su filosofía, sobresalen.
Tampoco tengo tan medida mi tristeza...¿Y si me tiro y resulta que se me iba a pasar? No te voy a decir que no duele que la mina te deje pero por ahí, vuelve. Igual el puente no se va a caer, puedo venir mañana…Llega un barco marisquero y está llegando otra cerveza fría.
No sé qué decirte-apura Martin- no te tirés Julio, tampoco le van a poner tu nombre al puente; si sos tan genio pensá pensá pensá que lo podés cruzar por arriba y listo.
Tenés razón, Martin. Los puentes son sabios, pagá que llegó el barco ...y que se tire ella la puta que la parió!!!!!

martes 26 de agosto de 2008

Variaciones sobre los días...

Lunes.

Pis-pisa-pisuela-agua-bicicleta-ducha-espejo-té-lluvia-diarios-naranjas-Puig-agua-Neruda-agua-Serrat-ventanas-reloj-color de ciruela –faldas –perfume –Piaf-zapatos -vía vía ....

Martes.

...o este pie.

sábado 23 de agosto de 2008

Cambiar de camino


No le gustó la idea de cambiar de camino a Damián. No. Dos veces por semana viajaba al campo por la ruta de los médanos y cruzaba el valle de los chañares. La frecuencia modulada repetida, los loros y esas vistas siempre iguales, le dan confianza y paz. Azucena también viaja y le trae perfumes del aire que Damián nunca usa; en rigor de la verdad sintáctica, no son del aire sino de los aeropuertos los perfumes, y eso sucede cada vez que ella vuela. Maderas, frutos exóticos, esencias árabes, chinas...aunque él nunca trae nada. Tan fácil, tan fácil volver con un ramo de flores de jarilla o nada más un brote, una copa con aguita del río, las plumas de la perdiz que cruza, el panadero que se deshace con un soplo. Pero lo que no es, no es y ayer, cuando la Compañía le propuso instalarse en Madrid, Azucena decidió que ya era el momento y aceptó. El camino de chañares se cerró y hay que buscar nueva ruta: andá por la que bordea girasoles, no sé, buscá el atajo del sur...bueno, para qué voy a pensar yo- re piensa piensa Azucena- si ya perdí ramito y brote y me voy. Me voy. Se va, se va. Azucena se va.
A Damián no le gusta cambiar de camino pero ya está buscando su ruta lisa y ella, se sabe, está dicho y escrito, irremediablemente, volará;volará porque todas las azafatas van al cielo.


* Todas las azafatas van al cielo. Título del film dirigido por Daniel Burman

viernes 22 de agosto de 2008


Una ovejita.
Dos ovejitas.
Tres ovejitas.

Ayer ya es hoy.

martes 19 de agosto de 2008

Cavilaciones de la naranja


De tanto no hacer nada, hice un agujero. Otro agujero negro. Encima no encuentro las cosas porque decididamente no las busco. Puseme me mi me ma mo no ni me mima mi mamá. Me disperso. Otra vez:puseme a leer y se trataba de una tortuga enferma que vomitaba rojo. Y asi no se puede, entonces mejor caminar por el mar pero acá no hay mar y no me ahogo. Nada, entonces. Nado no, porque no hay mar.Ni. La palabra que no había que decir nunca, la descubrió él y la deletrea sin piedad, acto por el cual desaparezco. No. Como es una metáfora, estoy igual y no quiero pero estoy. Igual. Tiesa. Soy. Es. Es agosto sin viento por lo que no volaré ni volareme hasta quien sabe cuándo. Tampoco.Me animo pensando que septiembre queda cerca más, irremediablemente sé, aunque mejor no lo supiera, que todavía va a helar. Hiela. Fija. Plantada temprano nunca seré naranja.

domingo 17 de agosto de 2008

Bolitas son las huestes


Mis bolitas
son las huestes
que prepara San Martin para luchar en San Lorenzo;
el clarín
estridente sonó
y la voz del gran jefe
" rueden yaaaaaa"
ordenó.


* Versión en bolita de la marcha de San Lorenzo.
Original de Benielli y Silva.

lunes 11 de agosto de 2008

Soy Juan



Amalia es Una mujer como Una ciudad: adentro tiene luces, ruido, balcones con geranios. Tiene una plaza con niños a la tarde; un puñado de perros vagabundos y hasta me tiene a mí que escribo y que des Cribo el mundo y sus cositas. Ay, esas cositas que tiene el mundo, esas cositas…. Se pinta la boca, Amalia, roja, Amalia, y usa medias caladas con zapatos sin talón. Atrapa Amalia. Ciudad Amalia, al norte de la noche y enfrente de la casa de Juan, que la desea. Juan es un niño y Amalia es pura gente, mucha mujer, conversación, cine y teatro, hotel alojamiento, avenida, jardín…. Y Juan, que la desea, junta peso por peso para amarla pero no le da; ni la edad ni el coraje le dan y solo es un niñito piedra que quiere ser paloma. Inútilmente junta. Inútilmente aspira y desea y junta. Niñito piedra inútil ni paloma, desea, mientras Amalia sigue siendo Una puta Ciudad.
* La maja desnuda . Goya.

sábado 9 de agosto de 2008

por la Orilla


Cuando camino, soy libre. Puedo mirar aromos todo el tiempo que sea necesario hasta volverme amarilla o mejor, oler las pocas lilas que quedan en la ciudad. Ya no hay lilas. ¿Qué pasó con las lilas?. Así va mi pensamiento, desordenado y saltando de inquietud en inquietud. Inquietud: ¿ya no hay lilas en la ciudad?. A otra cosa. Ah. Otra cosa. Cuando camino encuentro las historias. Estas mismas. Sí señor. Si no lo creen, no me importa, pero es mi deber de Orillera informarles que ayer mismo, en plena avenida San Martin encontré el cartel de Bella " se hacen pubis a domicilio". En el Barrio Fite paseaban Catalina lina con su Pedro papá and casi lista la guitarra. La mismísima Marisa repertoriaba una colección de tapitas de gaseosa en la plaza y poco más allá, consumábase si sé, el beso de Cinderella and cazador casado . ¿Qué no? Revisen los archivos, caminen por la orilla y por favor, plantemos lilas que ¿ya no hay lilas en esta ciudad?.

miércoles 6 de agosto de 2008

Producción de sentidos


Paulita era el otoño. El otoñísimo mismísimo. De pequeña quería ser veterinaria para ver quién vivía adentro de un huevo de perdiz.

Una perdicita! -le decía Joaco- pero ella no se conformaretería nunquis con esa respuesta. Creció un poco y pensó que tal vez podría estudiar malabarismo mismo, para revolotear en el aire mariposas y flores. Pero finalmente se hizo diseñadora de ropa de mujer. Dibujaba bombachas de tul con lunares y bombachas con lunares solamente. La contrató una empresa extranjera de los Estados Unidos de América del Norte , líder en corpiños y en enaguas y Paulita se fue a dibujar lunares por todo el capitalismo yankee.

¿Y el huevo de la perdiz? -le preguntó en carta escrita a mano,enviada por correo postal certificado, su amigo de la infancia-.
Acá estaba el huevo y no lo piso-dijo.

Y nunca más se supo de la vida de Paula. Ayer, recibí un paquete que venía de Praga. Un mago amigo que tengo por el mundo me mandó de regalo lunares de interior, que van debajo de la falda y en la etiqueta había una Paula malabareando flores!. Era el otoño mismo! La perdiz que dibuja! Reconocírreconocerete siempris su sello comercial y no me importa que se inunde el mercado. Hay otoños y hay Paulas marcando diferencias.
* OTONIALA. Original de Azul de Corso.www.azuldecorso.com.ar

martes 5 de agosto de 2008

Alabín alabán...


Mientras la mamá cocinaba torrejas dulces en la cocina a leña, Florián hacía trucos de magia: Alabín alabán y estas torrejas desaparecerán. Alabín…y todo desapareció, incluída su madre y el olor a canela. Por suerte, tanto alabín y tanto alabán, le permitió a Florián salir de esa tristeza. Se quedó con una paloma, un sombrero de copa y una espectadora. Rosita, la hija de la vecina que le tiraba granitos de alpiste por el tapial y abría la boca como “O” cuando miraba el espectáculo. En ese entonces tenía 9 ó10 pero ahora ya tiene 21 y aunque dejó la carrera de matemáticas, las cuentas le salen bastante bien. Alabán Florián se hizo gran mago y Rosa lleva los papeles, el alpiste y el asombro. Así va la ilusión y alabín alaban- menos mal!- anda girando por todas las ciudades.

domingo 3 de agosto de 2008

la llanura en el mar.


Yo también, como la Maga,
junto piedras y tesoros al borde del camino.
Para decir lo cierto,
yo juntaba en el mar,
en la orilla del mar unos huevos de aire,
caracoles con viento, gusanitos, arena;
del pescado,
los huesos,
cosas...
Lo que hago al caminar es traerlos y poner:
pino, pez,
paraíso, cangrejo
caracol, perro muerto
la llanura en el mar.

* Paloma asoma en árbol del camino.

viernes 1 de agosto de 2008

Irremediable crimen pasional a primera vista

Valeria caminaba con los ojos hacia el suelo ...concentrada en las baldosas flojas- alegó en su declaración-. No quería salpicar mi vestido de crepé. Tenía un sombrero negro con ala fina y una bufanda gris. Pisa pisuela. Plop, y chocó con Nazareno-se investiga, aún no se sabe si el choque fue accidental o con alevosía-. Plop. Hombro con hombro. Pisa pisuela. A la femenina con sombrero se le cayó la cartera- informa el agente de policía-y al transeúnte, mayor de edad, soltero, no se le registraron pérdidas y/o roturas materiales-.Plop. Ella instintivamente levantó la cabeza, le clavó los ojos y Nazareno cayó. Irremediable irremediable irremediable. Cayó atravesado por tanta celestura de mirada.

jueves 31 de julio de 2008

Esmeralda migra


Esmeralda ya tenía pico de años y unos rulos tan enrulados que parecían sikus. Rulos como flautas de pan para sacarles musiquita. Igual esto no es lo importante en Esmeralda, ni esos ojos verdes nominales son lo importante, ni su origen, pero su destino. Vivía en una ciudad pequeña con una plaza central, una farola en cada esquina y pocos edificios de alto. El molino de la ciudad no andaba, los trenes que venían a la ciudad, no andaban y todo el tiempo alguien prometía que los iba a hacer andar pero no andaban. Anden!!! Andariola. Anderete. Andosos mentirosos!. De tal modo que a Esmeralda le crecían las ganas de migrar. Muy ganas de migrar. Muy migrar. Migrar muy, pero le faltaba coraje (todavía) por lo que decidió trazar un plan.
Cada tarde, sentada urgente enfrente de la fuente de la plaza central, dibujaba un mapa de viaje y anotaba cositas: En angelado alado subir y dar tres vueltas. Paris será una fiesta. Llevar brújula, pan y cantimplora. Carta para el abuelo, escribir. No tirar boleto hasta bajar del tren. Gomín de bicicleta y solución transparente. Broches. En angeladado alado subir y dar dos vueltas….Asi trazada, planeada, plantada, contra todos los pronósticos que hicieronlé las calles y las bocacalles, los vecinos y los bocavecinos de su (mi) (la) ciudad, Esmeralda migró.

martes 29 de julio de 2008

Te traigo una taza de sopa



Te traigo una taza de sopa. Ayer junté verduras de la huerta y piqué. Zanahoria piqué. Cebolla gruesa y cebollita fina. Piqué y piqué papa sin flor. En una olla de barro con manija puse oliva de aceite de San Juan y maderos que si quieren/ no les dan. Piden pan/no les dan/piden queso/les dan hueso…y luego a rehogar mis verdores de verduras y más; más cuando las cebollas estaban transparentes puse sal y una jarra con agua del río colorado pero celeste el agua y Colorado el río y sin más, nació la sopa que te traigo.

domingo 27 de julio de 2008

Pobre hombre...


Fue y vino. Vuelve. Va. Violeta tiene una sonrisa tímida y los ojos muy muy muy negros. Soledad es blanca toda. Y él, que no puede decidir. No. Fue, se casó con Violeta allá por el verano y tuvieron un hijo varón y una gata siamesa. Trabajo de oficina, mate, un beso cada vez más tenue. A la gata el mundo le resbala y a Violeta no tanto, pero casi. Ya son siete años y unos meses, dos mudanzas, el crédito del Banco, un plan de vacaciones a Montevideo...pero él piensa en Soledad. Desnuda es blanca y su mano (la de él) se dibuja en contraste cuando sube. Le gusta desprender su vestido (el de ella) y que caiga, que caigan. Va, Soledad cultiva arándanos y trabaja de actriz en un teatro under. No tiene hijos, no tiene gata, no tiene problemas en que él vaya y vuelva y venga o fue. Violeta canta fados cuando pasa el plumero y Soledad actúa de Medea. Tienen el pelo largo. Tienen mejillas rojas. Tienen ombligos suaves....Cada una, la blanca, la morena, viven su mundo calmas como la calma chicha, pero él no puede decidir.

jueves 24 de julio de 2008

Más o menos por ahí, en un día que pudo ser cualquiera...


El beso- no primero sino único- comenzó cuando los dos eran niños pequeños. Ella buscaba agua en el desierto con una vara de dos puntas y él, trenzaba tamariscos para coronarla. Jugaban a rodar cardos; a adivinar de qué pájaro era el nido que se veía tan alto; a investigar sapos y a contar mariposas de alas no amarillas (porque todas las mariposas corrientes llevan alas amarillas).

Más o menos por ahí, un día que pudo ser cualquiera, sus bocas se encontraron.

Un beso largo que atravesó la sequía del treinta y su olor a vinchuca, la inundación de Urre Lauquen, la muerte del Julio y del Tucán los perros y alguna que otra cosa. Persistió la humedad, ese rocío de playa y un gustito como de arroz con leche, mientras todo pasaba.

Más o menos por ahí, en un día que pudo ser cualquiera, sus bocas se encontraron.

Relámpagos, tormentas, aguaceritos con siesta, tortas fritas, niños hasta una vacación en la montaña fría pasó, y todavía se siguen besando.

miércoles 23 de julio de 2008

Saber

Quedó embarazada con apenas 15 años y no supo qué hacer. No sé. Flor era experta en cazar vaquitas de San Antonio y en cruzar el río por las piedras, sin caerse ni mojarse siquiera la punta de los pies. Hacía muy bien el flan de seis huevos y un escabeche de zuchinis con granos de pimienta. Cuidaba a su abuela Lila después de la escuela y le batía sambayón apenas dejaba los libros en la mesa. Ayer supo que estaba embarazada y le dijo a Juan, pero Juan no supo qué hacer. El tenía una moto pequeña y ruidosa para hacer las diligencias de la cadetería y escuchaba siempre a Los Tipitos. No sé. No sé. Entonces le dijeron a Claudia, una amiga de ambos que tenía 16, pero Claudia no supo que hacer. No sé. No sé. No sé. Fueron a ver a Mario, que trabajaba de jardinero en una casa donde vivía una familia con muchos hijos, pero Mario no sabía que hacer y fueron a ver a Stella. No sé. No sé. No sé. No sé. Stella no era amiga, atendía un kiosco de revistas pero no sabía que hacer y fueron a ver a Roberto. No sé. No sé. No sé. No sé. No sé. Roberto es más grande y tiene una hermana que hace poco tuvo un bebé de soltera, pero no supo cómo ni de quién y le dice que, mejor, vean al Chito. No sé. No sé. No sé. No sé. No sé. No sé. Chito tiene 20 y gana con las mujeres pero nunca se hizo cargo y mejor vean a Sandra. No sé. No sé. No sé. No sé. No sé. No sé. No sé. Sandra fuma marihuana y atiende un negocio de velas y jabones. Se ríe Sandra, les regala un fanal de vainilla y recomienda ver al doctor Pérez. El doctor ya sabe pero no nos importa porque se hizo demasiado tarde. Flor y Juan viven juntos con el bebé y la abuela Lila, que hace puré de calabazas para todos.

lunes 14 de julio de 2008

Cientocincuentaynueve o el amor después del amor


Ochentaydos y Setentaysiete.
Les gusta tomar el té juntos, frente a la ventana.
Ella teje cuellitos con flores. Crochet o ganchillo, es lo mismo. El hace esculturas con fósforos. Nuevos o quemados, es lo mismo.
Ochentaydos es viudo, tiene cuatro hijos y seis nietos que vienen poco porque están muy ocupados. Cientodieciocho. Setentaysiete nunca se casó pero ahora, lo estoy pensando. Cero. Y sonríen.
Anoche los encontró la enfermera Cuarentaytres en el mismo cuarto. Se olían. Se besaban los ojos abiertos. Ochentaydos desprendía el cierre del vestido de Setentaysiete y respiraba cerca.
-Que sea la última vez
-Es que me gusta mucho su vestido floreado…
-Que sea la última vez.
-No sabemos si esta será la última vez- contestaron a dúo.
Ochentaydos y Setentaysiete.
- Peeeero…
¿Pero qué? ¿Pero qué? ¿Pero qué? ¿Pero qué? ¿Pero qué? ¿Pero qué? Pero qué Cuarentaytré!
Cientocincuentaynueve veces besos vidas vivan viva. Viva!.

sábado 12 de julio de 2008

el mundo es según el color de la bolita con que se mira


Yo le pido a las bolitas
me den su don de rodar.
Si asi fuera,
dando vueltas,
me escaparía hasta el mar.
Den.
Don.
Dar.


jueves 10 de julio de 2008

Preludio y fuga ( de como)




De como este niño rubio y tímido, cambió su vida.
De como tenía siete hermanos y una abuela viva. Tres niños eran rubios -como él- y cuatro, morenos- como el padre-. Cinco iban al comedor escolar, uno trabajaba en las calles y el número siete, estaba roto porque fumaba paco. De como hay otro niño más del mundo que se rompe por el consumo de paco. Paco, paco, paco.
De como la madre se esmeraba en que, al menos seis, salieran adelante. Lunes lavar; martes planchar; miércoles coser; jueves vender; viernes recoger; sábado comprar; domingo preparar.
De como el rubio llegó hasta la Orquesta y sopló. Y sopló y sopló y sopló. Saxofón y diálogo de vientos para un preludio y fuga de Bach. Sonaba extraordinario. Se convirtió en un rubio extraordinario. Sopló extraordinario.
De como la música es extraordinaria y provoca una fuga.
Preludio y fuga.
De como este niño rubio y tímido cuya vida cambia, nos puede cambiar.

miércoles 9 de julio de 2008

El orden de los factores, altera el producto

Dolores y Joaquín.
Se conocieron en la puerta del edificio mientras ella buscaba su llave.
- Entremos juntos.
Y a partir de allí pasó amor, ternura,coincidencia, saxo, sexo, silencio,cepillo de dientes, sopa, alegría, trabajo, culpa, citas, velas, cariño, sorpresa, risas.
Dolores.
Joaquín.
Si las cosas sucedieran en el orden adecuado...

lunes 7 de julio de 2008

Snif

Lloraba tenue pero sostenido, dando pequeños saltos de aire: Snif.Snif.Snif. Usaba un camisón de seda, acurrucada en un rincón de la cama como si fuera el cuenco de una tacita de café. Vacía. Sola. Acurrucada. Lloraba.Snif. El entorno era lujoso y tal vez fuera un hotel de cinco estrellas ¿?. Tal vez, pero ella tan tristecita pobrecita . La mucama golpeó y entró con su llave. Snif Snif. Snif. Fue directo al borde de la cama y del llanto y le dió un abrazo. Sólo eso. A veces un gesto puede cambiar la historia y no resulta necesario entender nada más.

jueves 3 de julio de 2008

Género


Ella dijo basta y él abrió su paraguas para cubrirla de la lluvia pero no. Ella no. Ella se fue corriendo y mojada. Lloraba, llovía, lloraba. El se puso la capucha de su impermeable y se fue en taxi.
Ella dijo basta basta y él no la llamó (porque ella dijo basta basta) pero ella esperaba su llamado. Lloraba, no la llamaba y lloraba.
Ella dijo basta basta basta y él le devolvió unos tapers en los que solía llevarse algo de comida, alzó su máquina de afeitar del departamento y salió caminando con las manos en los bolsillos. Ella, al borde del colapso, se fue a llorar con las amigas. Lloraba, no la llamaba, llovía, lloraba.
Ella dijo basta, bueno, veamos pero él no podía en ese momento porque estaba jugando al fútboll con los amigos.
Ella todavía tiene los ojitos colorados, él saborea las milanesas que hizo su mamá antes de tomarse unos días de vacaciones. Están tristes, es obvio y no parece, pero se les va a pasar a los dos por igual.

martes 1 de julio de 2008

Lo Uno y lo Otro


El (Otro) era chef y soñaba con oler Paris mientras que Nina (Una) quería ser sicóloga. Ninguno de los dos pudo viajar después de terminar el colegio pero igual estudiaron. Para ser maestros. Nada que ver pero la vida es larga y ser maestro siempre ayuda. Si estás seguro, a la larga…
Nina (Una) esperó dando clases en segundo grado hasta que llegó la oportunidad y la psicología social. No es lo mismo pero estoy más cerca. Operadora. Hete ahí. Hela: Operadora Nina, opera. Opera la psicología grupal e individual con frases técnicas y concluyentes mientras que Pedro (Otro) bate, hornea y alarga su nariz.
Simple y sencillo.
Una, cultiva vocabulario y grupos en conflictos; Otro, cocina y alarga.
Una, proyecta y planifica; Otro, se chupa los dedos y alarga.
A la larga. Ala. Larga. Otro (s)va (n)a comprender el mundo para cumplir su (s) sueño (s) y ser feliz.
* Tienda de alimentos en la rue Mouffetard y en la rue de Levis. Paris. Gentileza de Apuntes de Cocina.Venezuela.

sábado 14 de junio de 2008

Ficciones

El le dijo-como en aquella movie del puente de Brooklyn- : Si te caés, yo voy a estar con los brazos abiertos para sostenerte.
Pero no fue necesario porque ella no se cayó.

El le dijo-como en el poema de Boccanera-: " Tu corazón es una taza diminuta/y es la única taza que precisa dos bocas/y es la única boca que no se vuelca nunca" :
Si tu boca se vuelca, yo voy a estar con los labios abiertos para sostenerte.
Pero no fue necesario porque la boca de ella nunca se derramó.

El le dijo-como dice mi mamá-:Si me necesitás, llamame.
Pero no fue necesario porque ella nunca lo necesitó.

El le dijo -como en el tango de Gardel y Lepera-" A nadie digas/que ya no me quieres."
Pero no fue necesario porque ella nunca lo quiso.

lunes 9 de junio de 2008

cancioncilla de cuna para mi misma

No puedo dormir
tengo la cabeza llena de verbos:
callen,
corran,
duerman.
Arrorró mi niña

A
ro

viernes 6 de junio de 2008

La vida


Desencuentro

Esta historia no empezó cuando él, de bigotes y anteojos, la esperó a la salida de la Facultad y quiso acompañarla. No. No cuando ella, de pelo corto y anteojos (otros) ( los de ella), le dijo que era tarde y la esperaba su papá.
Tampoco empezó ninguna historia el día que él, abogado y con un perro, le mandó tres jazmines con tarjeta y teléfono. No. No cuando ella, estudiante y alérgica al polen, estornudó mientras marcaba el número para decirle que era tarde y la esperaba su papá.
Ni cuando se encontraron en la parada de colectivo, ni cuando se vieron a la vuelta de la panadería o en el cine, empezó.
Una vez (y otra vez) él la cubrió con un paraguas para que no se mojara con la lluvia y ayer mismo la esperó (y otra vez) al final de la clase de filosofía pero no, no empezó nada allí. Tampoco.
Esta historia no empezó cuando se quedaron solos en el ascensor y hubo aquel roce ni cuando ella acarició su perro (el de él). Esta historia no empezó y aquí termina.